Un trágico caso de amistad y asesinato en Delphi
La desaparición de Abigail y Libby
El 13 de febrero de 2017, dos amigas, Abigail Williams y Liberty “Libby” German, de 13 y 14 años respectivamente, decidieron salir a caminar en los senderos históricos de Delphi, un pequeño pueblo en Indiana con una población de solo 3000 habitantes. En este día sin clases, tenían planes de disfrutar de la tarde juntas. Una de las madres se encargaría de recogerlas después de su caminata, pero las chicas no llegaron al punto de encuentro, lo que generó preocupación entre sus familias.
Al día siguiente, tras una intensa búsqueda, los cuerpos de Abigail y Libby fueron hallados sin vida y con signos de violencia en un área cercana al último lugar donde fueron vistas.
El enigma de «Bridge Guy»
Desde el principio de la investigación, el caso captó la atención nacional por la naturaleza desconcertante de los hechos. Libby, antes de su muerte, grabó un breve video en el que aparece un hombre sospechoso. En este clip, que fue compartido en Snapchat, se escucha a un hombre que les dice que “bajen por la colina” y se puede observar su figura caminando detrás de las chicas. Este individuo se hizo conocido como “Bridge Guy”, convirtiéndose en el foco central de la investigación.
- La alarma en Delphi: miedo entre los residentes por la presencia de un asesino.
- Investigaciones fallidas y enigmas sin resolver durante años.
Un avance inesperado en la investigación
A pesar de los esfuerzos iniciales, la investigación se estancó, con pocos datos concretos, como un video borroso y testimonios vagos. Sin embargo, un cambio significativo ocurrió en 2022 cuando un voluntario que revisaba archivos encontró una ficha erróneamente clasificada que incluía el nombre de Richard Allen, un residente de Delphi que había declarado haber estado en el área el día de los asesinatos.
Al investigar más a fondo, los detectives descubrieron que Allen tenía más conexión con el caso de lo que se había pensado. Durante un registro en su casa, hallaron un arma registrada a su nombre, la cual coincidía con un cartucho hallado cerca de donde fueron encontrados los cuerpos de las víctimas. Esto llevó a su arresto el 26 de octubre de 2022, formalmente acusado de los asesinatos.
El juicio y declaración de culpabilidad
Luego de pasar tiempo en prisión preventiva, Allen supuestamente admitió su responsabilidad en los crímenes durante conversaciones grabadas con su esposa y terapeutas, lo que resultó crucial para elevar el caso a juicio. No obstante, su defensa argumentó que esas confesiones no eran fiables, ya que su cliente había estado en confinamiento solitario durante meses, lo que supuestamente impactó su estado mental. Además, señalaron la falta de pruebas de ADN o huellas que lo vincularan a la escena del crimen, e insinuaron teorías alternativas sin fundamento, como un ritual pagano.
A pesar de estos intentos, el tribunal desestimó la estrategia de defensa al considerarla especulativa. Allen fue finalmente condenado a 130 años de prisión por los asesinatos de las adolescentes. El 20 de diciembre de 2024, la jueza Frances Gull anunció su culpabilidad por ambos crímenes, imponiendo 65 años de cárcel por cada uno.
Repercusiones tras la sentencia
Durante la audiencia, los familiares de Abby y Libby expresaron su dolor y recordaron con cariño a las jóvenes, exigiendo un castigo severo para Allen. Tras la sentencia, la defensa de Allen divulgó el video completo grabado por Libby antes de los asesinatos, lo que generó más controversia.
En enero de 2025, la defensa presentó una apelación, alegando errores procesales y cuestionando elementos fundamentales del caso, como la prueba de balística y las supuestas confesiones. La reacción del Tribunal de Apelaciones de Indiana sigue pendiente.
