Aumento de rumores sobre compras de reservas por parte del Gobierno en medio de incertidumbres sobre el dólar
Rumores de compras de reservas se intensifican
El mercado financiero se mantiene a la expectativa de las decisiones del equipo económico del Gobierno argentino. A solo una semana del triunfo de Javier Milei en las elecciones legislativas, se centra la atención en si se acumularán reservas para estabilizar la economía, se mantendrán las banda cambiarias y si se reducirán las tasas de interés para reactivar la actividad económica.
En los últimos días ha habido rumores sobre compras de divisas por parte de las autoridades monetarias. Según informaciones provenientes de fuentes cercanas al Banco Central, el Tesoro habría adquirido la semana pasada un total de US$ 232 millones en el mercado cambiario, con US$ 175 millones comprados el martes y US$ 57 millones el jueves. Mientras algunas voces en la city sostienen que el Gobierno compró divisas directamente del Banco Central, otros especulan sobre una posible compra de dólares por parte de Estados Unidos.
Dudas sobre el esquema cambiario
Hasta el momento, los datos oficiales, que estaban disponibles hasta el jueves, no reflejan ninguna compra. Ello ocurre en un contexto de incertidumbre respecto al esquema cambiario. Desde las elecciones del 27 de octubre, tanto las acciones como los bonos han experimentado incrementos significativos, sin embargo, el dólar mayorista cerró la semana pasada con una baja que no alcanzó las expectativas, situándose en $1.445. Este lunes, el dólar mayorista subió un 2,5% alcanzando $1.482, su nivel más alto desde el jueves previo a la contienda electoral, mientras que el dólar minorista aumentó un 1,7% hasta $1.500.
El acuerdo firmado con el Fondo Monetario Internacional en abril facultó al Banco Central para comprar reservas dentro de las bandas establecidas, pero el Gobierno había decidido llevar a cabo estas compras cuando el dólar alcanzara un piso de $1.000. Dado que ese escenario no se presentó, el Tesoro comenzó a adquirir reservas en julio; sin embargo, detuvo estas compras tras la derrota en las elecciones bonaerenses del 7 de septiembre, intensificando la venta de dólares sin poder estabilizar el tipo de cambio.
Ante la escasez de divisas, a finales de septiembre, las autoridades solicitaron un rescate financiero por US$ 40.000 millones a Donald Trump, que incluyó una intervención atípica de US$ 2.100 millones por parte del Tesoro norteamericano. Este respaldo, tal como lo denominó el presidente estadounidense, permitió contar con las divisas necesarias para sostener las bandas cambiarias, a pesar de que el dólar tocó su nivel máximo, evitando una crisis mayor en los días previos a las elecciones.
Señales de cambio del Gobierno
Recientemente, el Gobierno ha comenzado a enviar señales de cambio. En un comunicado previo a los comicios, el Banco Central adelantó su intención de comprar reservas, y el Presidente Milei indicó que no está «apurado» por eliminar las bandas cambiarias. En una declaración para A24, señaló que «el tipo de cambio flota y pocas veces toca la banda», añadiendo que «el Banco Central puede comenzar a considerar la monetización de la economía a través de la compra de dólares».
Acerca de la acumulación de reservas, se observó que 16 de noviembre, «para sorpresa nuestra, al menos en las primeras ruedas post elección, el tipo de cambio no bajó tanto, por lo que sigue siendo una incógnita si el esquema de bandas es compatible con que el BCRA o el Tesoro compren grandes cantidades de dólares». Según los informes, tras la caída del riesgo país por debajo de los 650 puntos, Milei considera que ha disminuido el «riesgo kuka», lo que naturalmente incrementa la demanda de pesos. Sin embargo, una reducción en las tasas podría reavivar el interés por adquirir dólares, en un contexto donde la inflación de octubre podría superar el 2% mensual.
En este panorama, la compra de reservas actuaría como un soporte para el tipo de cambio, especialmente con una caída de US$ 400 millones en las reservas desde el día de las elecciones. Actualmente, el economista Fernando Marull estima que el flujo debería ser positivo, pese a la falta de dólares provenientes del sector agropecuario hasta marzo de 2026, tras el adelanto de la baja de retenciones. Existe una gran expectativa en torno a las emisiones de empresas y provincias. La semana pasada, Tecpetrol emitió US$ 750 millones e YPF US$ 500 millones, con tasas de un 7,7% a 8,7% respectivamente, para refinanciar deudas e inversiones de capital.
Otra alternativa posible es la emisión de deuda en pesos en el mercado, como los Bonte 2030, y la refinanciación de pagos de bonos, que totalizan US$ 4.500 millones que vencen en enero. Si es necesario, Milei ha mencionado que podría recurrir al swap con Estados Unidos. Este tema podría ser objeto de discusión durante su viaje a Miami este miércoles, junto con el préstamo de $20.000 millones de Wall Street y la búsqueda de nuevas inversiones.
«Si hay exceso de dólares, el Tesoro o el BCRA podrían recomprar sin modificar el régimen cambiario, similar a lo que ocurrió después de la salida del cepo en abril. La interrogante es si el BCRA aprovechará este momento para flexibilizar las restricciones cambiarias, sobre todo para empresas. Si el optimismo se mantiene y hay entrada de capitales, representará una oportunidad adecuada», concluye el informe de Marull. Aunque desde el Ministerio de Economía no han confirmado los rumores sobre la compra de reservas, el sector financiero indica que tuvieron resultados «amarretas», manteniendo la misma percepción sobre la reciente relajación del apretón monetario y la leve disminución de los encajes bancarios. «Lo único cierto es que buscan reducir la tasa de interés», afirmaron en una entidad bancaria.
Tras una fuerte dolarización que alcanzó los US$ 24.000 millones de abril a septiembre, la balanza comercial de bienes contribuyó a compensar gran parte de la salida de divisas sin precedentes. En esta ocasión, sin los «esteroides» del adelanto de exportaciones, deberán enfrentarse a los pagos de deuda. Este lunes estaba programado un pago de intereses de US$ 850 millones al Fondo Monetario Internacional, y otro US$ 5.600 millones vencen hasta el 9 de enero.
