Rahmanullah Lakanwal: el afgano vinculado a un tiroteo cerca de la Casa Blanca
Un pasado marcado por la guerra
Rahmanullah Lakanwal, un afgano de 29 años, ha sido identificado como el autor del ataque ocurrido cerca de la Casa Blanca, que resultó en graves heridas para dos miembros de la Guardia Nacional, quienes ahora luchan por su vida. Su historia, que abarca desde su salida de Afganistán hasta su dramática llegada a Estados Unidos, ha generado un intenso debate político y de seguridad nacional, justo antes del Día de Acción de Gracias.
Ingreso a EE.UU. bajo la «Operación Aliados Bienvenidos»
Lakanwal llegó a Estados Unidos en septiembre de 2021 gracias a la Operación Aliados Bienvenidos, un programa implementado por el gobierno del presidente Joe Biden tras la caída de Kabul y la retirada de las tropas estadounidenses. Este esfuerzo estaba destinado a proteger a ciudadanos afganos vulnerables, incluyendo soldados aliados y activistas, otorgándoles un permiso de estadía temporal de dos años, aunque no incluía estatus migratorio permanente.
Se ha indicado que Lakanwal probablemente excedió el plazo de su visa. Según estimaciones del Servicio de Investigación del Congreso, aproximadamente 77,000 afganos llegaron bajo este programa, que ha enfrentado críticas de los republicanos desde su inicio. Funcionarios del gobierno de Biden, sin embargo, defendieron la iniciativa, insistiendo en que contaba con controles de seguridad rigurosos.
Una vida antes del ataque
Establecido en Bellingham, Washington, junto a su esposa y cinco hijos, Lakanwal tuvo una carrera de diez años en el Ejército afgano, donde colaboró con las Fuerzas Especiales de Estados Unidos en Kandahar. Tras resultar herido en combate, se vio obligado a abandonar su país cuando los talibanes tomaron el control. Un familiar expresó su incredulidad: «Éramos nosotros los que estábamos en la mira de los talibanes en Afganistán… No puedo creer que haya podido hacer esto».
En su última conversación, Lakanwal trabajaba para Amazon. Sin embargo, su historia dio un giro dramático después del ataque, ocurrido en la esquina de las calles 17 y H, a escasas cuadras de la Casa Blanca.
Repercusiones políticas y reacciones
El ex presidente Donald Trump se apoderó rápidamente de la narrativa política, ordenando el despliegue de 500 efectivos adicionales de la Guardia Nacional en Washington y describiendo el ataque como un «acto de terrorismo». Criticó la política migratoria de Biden, afirmando que el estatus de Lakanwal fue extendido bajo una administración desastrosa.
Trump prometió revisar los antecedentes de todos los afganos que ingresaron al país desde 2021 y endurecer las deportaciones. «Ningún país puede tolerar semejante riesgo», afirmó al referirse a la situación migratoria.
Tras este mensaje, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de EE.UU. (USCIS) anunció la suspensión indefinida de toda solicitud de inmigración relacionada con ciudadanos afganos, lo cual podría tener un impacto significativo en miles de expedientes, justo cuando la comunidad afgana se enfrenta a un renovado escrutinio.
Detalles del ataque
Lakanwal había crecido en la provincia de Khost y trabajó junto a las fuerzas estadounidenses hasta que su evacuación a EE.UU. fue posible a través de un complicado proceso de reasentamiento tras la caótica retirada de Kabul. Fuentes policiales han indicado que se mantuvo al acecho antes de abrir fuego, hiriendo a dos guardias en el pecho y la cabeza, hasta que un tercer oficial logró detenerlo.
El subdirector de la Policía Metropolitana de D.C., Jeffrey Carroll, calificó la acción como un «ataque directo», aunque el motivo aún no ha sido aclarado. Tras ser capturado, Lakanwal fue trasladado casi desnudo en una ambulancia y las autoridades investigan el incidente como un posible acto de terrorismo internacional.
Se generaron confusiones sobre el estado de los guardias heridos, ya que inicialmente se informó de sus muertes, pero más tarde se aclaró que ambos permanecen en estado crítico, según funcionarios del FBI.
