Argentina se prepara para regresar a los mercados de deuda internacional
Contexto de la situación actual
Luego de la victoria electoral oficialista en octubre, el Ministerio de Economía, bajo la dirección de Luis Caputo, está evaluando diversas alternativas para obtener los dólares necesarios para afrontar vencimientos por un total de 4.200 millones de USD que se deben pagar en enero. Esta situación se agrava por la escasez de reservas en el Banco Central (BCRA) y de divisas en las cuentas del Tesoro argentino.
Posibilidad de volver a los mercados internacionales
Una de las opciones que se está considerando es retornar a los mercados internacionales para la colocación de deuda, algo que Argentina no ha realizado desde 2018. De hecho, en la reciente historia económica del país, este retorno solo se ha logrado en ocasiones muy específicas, como durante un corto período de la administración de Mauricio Macri.
Antecedentes en la reestructuración de deuda
Los antecedentes sobre este tema son limitados. En 2005, Argentina reestructuró aproximadamente el 76% de sus bonos en estado de default desde la crisis de 2001, una operación que alcanzó unos 82.000 millones de USD. Esta reestructuración, impulsada por un complicado proceso de negociación política y financiera, permitió regularizar la situación de morosidad, pero no generó fondos frescos.
Los años siguientes favorecieron a Argentina, y en 2006, el nivel del riesgo país comenzó a disminuir. Juan Manuel Pazos, economista de One618, destacó que «en 2006 el riesgo argentino tocó un mínimo histórico de 185 puntos básicos, por debajo de Brasil por un breve período». Este clima propició la emisión de Bonar 10 en 2007, aunque bajo ley local.
Desafíos posteriores y situaciones complejas
A partir de 2008, la situación interna del país comenzó a complicar el acceso a financiamiento. Aumentó el gasto público y se presentaron crisis internas que, junto con el contexto global cambiante, afectaron la percepción de riesgo en los mercados. El EMBI alcanzó cotas superiores a los 2.000 puntos básicos en la primavera de 2008.
En abril de 2016, Argentina reingresó al mercado internacional tras resolver conflictos legales con los acreedores. La administración de Macri logró colocar más de 16.000 millones de USD en diversas monedas, pero el riesgo país seguía siendo elevado. Sin embargo, a lo largo de ese año, se realizaron colocaciones adicionales que ayudaron a regularizar déficits fiscales.
Condiciones financieras actuales
En enero de 2018, el riesgo país alcanzó el piso más bajo durante la gestión actual, pero la situación cambió abruptamente. La desconfianza en la sostenibilidad financiera local vino acompañada de una alta volatilidad, que resultó en la eliminación de acceso al financiamiento voluntario y la necesidad de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
La opinión de analistas como Gabriel Caamaño destaca la diferencia entre las condiciones del presente y episodios anteriores, señalando que “las condiciones son peores debido a las tasas externas que se exigen”.
Riesgos y proyecciones futuras
A pesar de que el riesgo país ha disminuido recientemente, manteniéndose alrededor de 650 puntos básicos, los desafíos persisten, especialmente en lo que respecta a la estabilidad del entorno monetario y cambiario del país. La posibilidad de acceso a mercados internacionales está estrechamente ligada a la capacidad de Argentina para gestionar estos desafíos y las decisiones que se tomen respecto a la emisión de deuda.
