Las exigentes normas que rigen a las azafatas y su crucial papel en la seguridad aérea

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La verdadera labor de las azafatas en los vuelos comerciales

En un vuelo comercial, la percepción común del papel de las azafatas se asocia a la cortesía, una apariencia impecable y un servicio al pasajero excepcional. Sin embargo, a pesar de que muchos piensan que su función se limita a atender a los viajeros, la realidad es que su formación prioriza, por encima de todo, la seguridad a bordo y la gestión de situaciones de emergencia o primeros auxilios. Esta función esencial refrenda el rol de la tripulación como un elemento clave para la protección de todos los pasajeros, como subrayan diversos textos informativos sobre la normativa de las tripulaciones de vuelo.

Prohibiciones y reglas estrictas en el uniforme

Una azafata con amplia trayectoria, Bárbara Bacilieri, quien cuenta con 14 años de experiencia y es conocida en las redes como «Barbie Bac», ha revelado algunas de las prohibiciones más inusuales que enfrenta el personal de vuelo cuando viste su uniforme. Según Bacilieri, «los besos y las demostraciones públicas de afecto están prohibidos» mientras se porta dicho uniforme.

Asimismo, el código de conducta establece que está estrictamente prohibido fumar o vapear durante la jornada laboral. La azafata hizo hincapié en que el consumo de alcohol mientras se usa el uniforme también está prohibido, aunque se permite hidratarse con agua en áreas designadas. Además, acciones cotidianas como «masticar chicle o hacer burbujas» son igualmente vetadas, según explicó Bacilieri, en declaraciones recogidas por NeedtoKnow.

El consumo de café y té también cuenta con limitaciones: «Tomar café en la puerta de embarque está prohibido», indicó, argumentando que en esa zona el personal es especialmente visible para los pasajeros. Muchas de estas restricciones no siempre están documentadas en manuales oficiales, sino que son consecuencia de la disciplina interna y de la imagen profesional que las aerolíneas desean proyectar.

La importancia de la observación y vigilancia

Además de las restricciones en su conducta, el rol de las azafatas abarca una vigilancia detallada de los pasajeros desde el momento del embarque. De acuerdo con la normativa profesional, esta observación va más allá de la cortesía: la tripulación debe identificar a personas con síntomas de enfermedad, embarazadas que requieran atención médica y pasajeros que muestren nerviosismo y puedan necesitar asistencia especial. También es primordial atender a menores, ancianos o personas con discapacidades, para asegurar una evacuación eficaz en casos de emergencia.

El personal está entrenado para reconocer viajeros que puedan representar un riesgo potencial, como individuos en estado de ebriedad o con comportamientos inusuales, ya que cualquier altercado puede comprometer la seguridad operativa del vuelo. Asimismo, buscan identificar a médicos o personal capacitado que puedan asistir en incidentes durante el vuelo, y también a posibles actividades ilícitas. La tripulación debe asegurarse de que todas las instrucciones que den sean seguidas al pie de la letra, ya que el incumplimiento puede llevar a sanciones o a la expulsión del avión.

Bacilieri, en su entrevista, comentó que este enfoque preventivo se manifiesta en incluso acciones sencillas del día a día: llevar un vaso de agua visible para los pasajeros puede dar lugar a reclamaciones masivas, complicando la labor del personal, especialmente en vuelos de larga duración o en aerolíneas con restricciones sobre el suministro de agua.

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