Perros Invisibles: La Nueva Tendencia Recreativa en Alemania
Un Hobby Singlular que Atrae Aficionados en Alemania
La curiosa visión de una persona caminando con un collar y una correa aparentemente vacía no es del todo nueva para los argentinos. En la década de 1970, el famoso comediante Carlitos Balá popularizó a Angueto, un perro invisible que surgió tras su visita a Disney. En aquella ocasión, Balá encontró en una tienda del parque un collar rígido y, en un momento de creatividad, decidió simular que un perro imaginario estaba tirando de él. Lo que comenzó como una broma se convirtió con el tiempo en un símbolo cultural, y hoy, ese mismo concepto ha evolucionado hacia una novedosa práctica conocida como hobby dogging.
Un Fenómeno Cultural en Crecimiento
Este fenómeno se manifiesta en un país como Alemania, donde tener mascotas es parte fundamental de la vida cotidiana. De acuerdo al Censo de 2022, un notable 80% de los hogares argentinos convive con al menos un animal, y en la Ciudad de Buenos Aires residen aproximadamente 494.000 perros y 368.000 gatos.
Sin embargo, la urbanización y el acelerado estilo de vida actual han presentado retos para mantener este vínculo tradicional. La falta de espacio, tiempo y recursos ha llevado a la industria a desarrollar productos como mascotas interactivas y juguetes que incluyen sensores táctiles y auditivos, ofreciendo experiencias sin el compromiso que implica una mascota real. Cristina Caffaro, gerente de marketing de la marca de juguetes Vulcanita, señala que estas herramientas permiten crear una experiencia «accesible y segura».
El Hobby Dogging como Nueva Forma de Relación
El hobby dogging, que ha surgido en ciudades alemanas como Bad Friedrichshall y Heilbronn, consiste en salir a caminar con correas y collares auténticos, imitando los movimientos de un perro como si estuviera presente. No se limita solamente a pasear; los participantes entrenan a su perro invisible, buscando una conexión física y mental que, según sus defensores, ayuda a reducir el estrés y combatir la soledad.
Se dice que esta práctica está inspirada en el hobby horsing, que involucra simular equitación sobre caballos de madera. En un mundo donde la guitarra del aire ha ganado terreno como atractivo, la idea de tener perros invisibles no suena tan descabellada.
La Profesionalización de lo Imaginario
A pesar de las risas y memes que han surgido en redes sociales, este hobby se está tomando en serio. La entrenadora Barbara Gerlinger se ha convertido en la representante del movimiento, organizando talleres y creando circuitos con conos y obstáculos para que los participantes se ejerciten. Su contenido en video, realizado junto a su hijo, ha alcanzado más de 5 millones de visualizaciones atrayendo la atención de países como Estados Unidos y Japón. Gerlinger sostiene que aunque la idea pueda parecer “un poco loca”, el verdadero desafío en el entrenamiento radica en el humano y no en el perro.
En sus sesiones, el aspecto del realismo es crucial; algunos participantes utilizan correas reforzadas para simular la fuerza de un animal tirando. “¡Salto! ¡Salto!”, instruye Gerlinger mientras los asistentes atraviesan obstáculos y buscan recompensas imaginarias en sus bolsillos para sus «mascotas». También ofrece accesorios adaptados según las razas ficticias que simulan: “Si tienes un Rottweiler, necesitarás un arnés más grande” les dice a sus alumnos.
Los Beneficios Emocionales del Hobby
Muchos practicantes, como Anette Hilkert, de 61 años, encuentran un valor tanto emocional como práctico en esta actividad. Hilkert pasea a su perra bullmasher invisible llamada “Chantal”, en honor a su mascota fallecida. Al practicar con Chantal, puede controlar sus emociones antes de llevar a su perro real, Mottchen. Gerlinger enfatiza que el problema en el entrenamiento está en el humano, no en el animal.
Otros participantes, como los del viral grupo de Heilbronn, también destacan el aspecto social de la actividad: “Vivo sola y siempre quise un perro, pero me es difícil asumir los costos. Cuando paseo a mi perro invisible, me siento más tranquila, y la gente sonríe, lo que mejora mi estado de ánimo”. Los psicólogos concuerdan en que estas actividades pueden tener efectos terapéuticos, fomentando la actividad física y estableciendo conexiones emocionales ausentes en la rutina diaria.
Ventajas Prácticas del Hobby Dogging
Las ventajas de esta práctica son evidentes para quienes desean evitar las complicaciones de mantener una mascota real:
- Ahorro: Sin gastos en veterinarios, alimentación o vacunas.
- Higiene: No hay pelo en casa ni olores molestos.
- Convivencia: Se eliminan ruidos y quejas vecinales.
- Salud: Se evitan alergias y se promueve la actividad física.
- Logística: No hay necesidad de recoger excrementos ni de preocuparse por la ansiedad de separación.
Una Reflexión sobre la Soledad Moderna
Por otro lado, algunos participantes utilizan esta actividad como un homenaje a sus mascotas fallecidas, lo que les permite canalizar el dolor de la pérdida. Sin embargo, el hobby dogging enfrenta críticas que sugieren que esta tendencia trivializa el cuidado de los animales y refleja una desconexión con la realidad del deber de cuidar seres vivos. Para algunos especialistas, esta moda es un signo de nuestra sociedad cada vez más apresurada y de relaciones más simbólicas.
A pesar de las críticas, el fenómeno ha trascendido las fronteras de Alemania, encontrando seguidores en la República Checa, Finlandia y los Países Bajos. En un mundo que anhela momentos de calma y tranquilidad, pasear a un perro invisible podría convertirse en una forma de reconectar con uno mismo y encontrar felicidad.
