La Serie Río de la Plata y la falta de interés del público
Equipos de Sudamérica, pero con gradas vacías
La desaparición de los clásicos torneos de verano, que solían reunir grandes equipos y clásicos del fútbol en lugares emblemáticos como Mar del Plata, Mendoza y Córdoba, ha dejado un vacío que ha sido tomado por los amistosos. Desde el último Superclásico de verano en 2018, Uruguay se ha convertido en el hogar de la Serie Río de la Plata, un evento que involucra 26 equipos en una serie de partidos amistosos sin trofeo y sin la participación de Boca y River como principales atractivos.
En esta quinta edición participan siete equipos argentinos, todos ellos representando la Liga Profesional y uno de la Primera Nacional, 11 de Uruguay, tres de Chile, dos de Paraguay y Colombia, y uno de Perú. Los partidos se llevan a cabo en Montevideo, Maldonado y Paysandú, organizados por Sport Media junto con Tenfield, que posee los derechos televisivos del fútbol uruguayo, aunque actualmente están bajo investigación por supuesta defraudación fiscal.
Transmisión y promoción deficientes
Para presenciar estos encuentros, los aficionados deben contar con servicios como Disney+ o ESPN Premium, y en Uruguay, también está disponible a través de Antel, la empresa estatal de telecomunicaciones. Esto significa que quienes no tengan acceso a esos canales no solo se pierden los partidos, sino también los anuncios sobre su realización, pues la promoción se limita a esos medios específicos.
La asistencia a los partidos refleja la falta de interés: a pesar de que los locatarios han sido capaces de crear un evento que agrupa a 14 equipos de diversos países, las gradas suelen estar desiertas durante los encuentros. Las imágenes de la transmisión oficial muestran espacios vacíos que contrastan con las épocas pasadas en las que el José María Minella o el Malvinas Argentinas se llenaban hasta el tope.
Entradas y precios
En cuanto a entradas, para menores de 10 años son gratuitas, mientras que para el resto, los precios varían según el partido. Los precios oscilan entre 150 y 500 pesos uruguayos, siendo las entradas para partidos destacados, como el que enfrentará a Peñarol y River el 17 de enero, con precios entre 600 y 1200 pesos. La conversión a pesos argentinos coloca el costo promedio de la entrada en $18.948, mientras que las más baratas cuestan $5.666 y las más caras entre $22.668 y $94.452. Las entradas pueden pagarse en efectivo en el estadio o a través de tarjetas Visa, Mastercard o en línea.
Investigación judicial sobre la organizadora
Para los clubes, participar en este evento representa una oportunidad de disminuir costos en su pretemporada, ya que se les cubren los gastos y reciben un pago proveniente de los derechos de transmisión de Disney y ESPN. Sin embargo, esto ha causado que la justicia uruguaya investigue si esta relación comercial ha hecho perder al fisco cerca de 10 millones de dólares en impuestos. Según informes, los acuerdos permiten la exoneración total del IVA bajo el concepto de «exportación de servicios», a pesar de que la mayoría de las operaciones estarían destinadas al mercado local.
La web oficial de Sport Media carece de información sobre su estructura accionaria, CEO o jerarquía. Sin embargo, se sabe que tienen vínculos con Tenfield, que posee desde 1999 los derechos del fútbol uruguayo, y su director parece ser Sebastián Piñeyrúa, conocido por su papel en diversas asociaciones deportivas. La situación actual despierta dudas sobre cómo se manejan las operaciones fiscales y su validez.
En conclusión, la Serie Río de la Plata no ha logrado captar la atención del público como en años anteriores, donde el fútbol y la tradición se encontraban en su máximo esplendor. El evento, que involucra a 26 equipos en un formato no competitivo, apenas logra atraer multitudes aunque estos equipos compiten entre sí en un puñado de amistosos.
