La consolidación del sector agro-minero y el impacto en el consumo
Revisión del FMI y contexto económico
En febrero, se llevará a cabo la primera revisión por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI), en relación a un préstamo de 20.000 millones de dólares. La atención ahora se centra en marzo, donde el cierre del primer trimestre coincide con la liquidación de divisas de cereales y oleaginosas. La interrogante es si esto generará los recursos necesarios, dado el contexto de precios bajos a nivel internacional. Se espera que el Gobierno evalúe la posibilidad de una devaluación o la implementación de nuevas medidas para el sector exportador.
La incertidumbre persiste, especialmente en lo concerniente a la capacidad para afrontar la demanda interna de dólares y los vencimientos de deuda, sin considerar aún los recursos necesarios para importaciones, pagos de intereses o el giro de utilidades y dividendos.
Situación salarial y fuga de cerebros
Aunque existe la posibilidad de encontrar oportunidades en el contexto global, como la demanda de alimentos y energía, estas no solucionarán los problemas laborales y salariales actuales. Un reciente informe del docente Germán Saller (UNLP), titulado “Monitor del salario del docente universitario”, revela que de los 25 meses en que el Gobierno Nacional pagó, solo se hubiera podido mantener el mismo nivel de vida hasta mayo de 2025, resultando en la pérdida de una remuneración equivalente a 7 meses de trabajo. Esta precariedad ha llevado a muchos, como egresados de Comunicación Social y Psicología de la UBA, a recurrir a trabajos que no corresponden a sus títulos, evidenciando una fuga de cerebros que impacta el sistema universitario y científico argentino.
Dificultades en el panorama económico
Los datos económicos actuales reflejan una situación compleja. Durante el primer trimestre, se destacan tres aspectos clave: 1) La compraventa de billetes y divisas por parte del sector privado no financiero, que alcanzó una transferencia de 28.203 millones de dólares desde 2024 hasta noviembre de 2025, la más alta del siglo XXI; 2) una salida de inversiones de no residentes del país que llegó a 1.333 millones de dólares; 3) un saldo positivo en las inversiones de cartera de no residentes por 1.276 millones de dólares. Sin embargo, el giro de utilidades y dividendos permanece bajo en comparación con gestiones anteriores.
Adicionalmente, la producción industrial cayó un 8,7% y la capacidad instalada se encuentra en el nivel más bajo desde diciembre de 2023. Asimismo, el sector de la construcción sufrió una baja en el despacho de cemento, con solo 758.883 toneladas despachadas en diciembre, una cifra inferior incluso a la del año de la pandemia.
Perspectivas en el sector agropecuario
No obstante las malas noticias, el sector agropecuario muestra signos de mejora. Este sector, dividido en agrícola y pecuaria, ha visto un avance notable en el comercio de carnes hacia la UE y dentro del Mercosur. El acuerdo entre la UE y el Mercosur establece un cupo anual de 99.000 toneladas para el Mercosur, con un arancel intracuota del 7,5%, comparado con un arancel fuera de cuota cercano al 50%. Este factor mejora la competitividad de la ganadería argentina. Asimismo, se destaca que las cuotas asignadas a Argentina desde China han permitido que los precios aumenten significativamente debido a las restricciones impuestas a otros proveedores.
Crecimiento en el sector minero
El sector minero también ha ido en aumento, aumentando su participación en las exportaciones nacionales del 4,2% en 2021 al 6,9% en 2025. Esto se traduce en un crecimiento de los ingresos de 2.800 millones a 5.510 millones de dólares en el mismo período. Según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la materialización de acuerdos comerciales bajo una política de apertura comercial podría facilitar la competitividad de los productos locales y generar un entorno más predecible para la inversión. Argentina proyecta ingresos de divisas por 35.000 millones de dólares en 2026, siempre que no se desaten nuevos conflictos que alteren los precios de los commodities. Sin embargo, el mercado interno sigue enfrentando transformaciones sociolaborales profundas y la economía continúa sin reactivarse, evidenciando un consumo fracturado entre el 20% más rico y el 20% más pobre, que consumen bienes y servicios de diferentes calidades.
