Médicos argentinos cuestionan la efectividad de las inyecciones para la pérdida de peso
Los especialistas alertan sobre el auge de las inyecciones para adelgazar
El crecimiento en la cantidad de personas que utilizan inyectables para adelgazar ha despertado preocupación en el ámbito médico. La Sociedad Argentina de Cirugía de la Obesidad (SACO) se basa en un estudio reciente presente en la revista Obesity para informar que la cirugía bariátrica sigue siendo la opción con resultados más efectivos y duraderos a largo plazo, especialmente para quienes padecen obesidad severa.
Cuestionamientos sobre la cirugía bariátrica
La pregunta que surge es clara: ¿estamos asistiendo al final de la cirugía bariátrica? Como respuesta, un detallado estudio liderado por el Área de Obesidad de la Clínica Universidad de Navarra y el Imperial College de Londres analizó datos de más de 20,000 pacientes, concluyendo que la cirugía continúa siendo el enfoque más eficaz. “El estudio demuestra que la pérdida de peso lograda a través de bypass gástrico o gastrectomía tubular supera consistentemente a la conseguida con medicamentos y cambios en el estilo de vida, considerando aspectos como el porcentaje de pérdida total de peso, el Índice de Masa Corporal (IMC) y la composición corporal a lo largo de al menos dos años de seguimiento”, indican los voceros de la SACO.
Desafíos de las nuevas medicaciones
Un desafío que los cirujanos encuentran en medicamentos emergentes como la semaglutida o la tirzepatida es la brecha de adherencia. Lucas Sabatella, autor principal del estudio, señala que los fármacos pueden parecer efectivos en ensayos controlados, pero en la práctica “más de la mitad de los pacientes abandonan el tratamiento en los primeros meses, lo que limita su efectividad”. Víctor Valentí, co-director del Área de Obesidad de la Clínica Universidad de Navarra, resalta que “la cirugía bariátrica presenta una tasa de complicaciones muy baja y es la alternativa más adecuada en pacientes bien seleccionados. En contraposición, los fármacos tienen un alto índice de abandono, lo que se traduce en una recuperación del peso perdido”.
Beneficios de la cirugía bariátrica
Para reforzar las afirmaciones del trabajo publicado en Obesity, especialistas de la SACO aportan otros argumentos. Edgardo Serra, cirujano bariátrico y miembro de la entidad, señala que la ventaja de la cirugía radica en su fisiopatología: “Modifica la anatomía gastrointestinal, y este cambio genera una reprogramación hormonal duradera (relacionada con la saciedad, el apetito y el eje intestino-cerebro)”. Serra también advierte que los agonistas del GLP-1, como Ozempic y Wegovy, solo son efectivos durante su uso: “Al suspenderlos, el peso perdido se tiende a recuperar gradualmente. En promedio, la cirugía permite alcanzar una pérdida del 28.3% del peso, en contraste con un 10.3% con agonistas del GLP-1 bajo condiciones reales, según datos publicados en JAMA Surgery.” Además, aporta un dato sobre la costo-efectividad de la intervención quirúrgica: “En solamente dos años, la cirugía genera un ahorro promedio de 11,689 dólares por paciente, en comparación con el tratamiento farmacológico continuo.” El punto de equilibrio económico de la cirugía se alcanza aproximadamente en 15 meses.
Sinergia entre tratamientos
A pesar de estas observaciones, los expertos coinciden en que las inyecciones y la cirugía no son mutuamente excluyentes. La doctora Sandra Andino, también miembro de la SACO, comenta: “Los agonistas del GLP-1 pueden ser complementarios a la cirugía bariátrica: ayudan a preparar al paciente, disminuir el hígado graso y reducir riesgos operativos”. En este sentido, las inyecciones contra la obesidad, si logran mantenerse efectivas en el tiempo, están mostrando resultados cada vez más destacados en la pérdida de peso y otras variables metabólicas. Si esta tendencia continúa, podrían representar una eventual amenaza para la cirugía bariátrica como abordaje terapéutico. De este modo, el avance constante de los medicamentos plantea un futuro incierto para el ámbito quirúrgico.
Contexto de salud pública
Desde una perspectiva de salud pública, a pesar de las limitaciones planteadas por los cirujanos, se consolida el dato de que en 2025 se registró la primera disminución de los índices de obesidad en Estados Unidos, coincidencialmente con un mayor acceso a los medicamentos para adelgazar. Es necesario monitorear la evolución de esta tendencia para contar con datos más sólidos.
Los expertos de la SACO concluyen: “Estamos atravesando el mejor momento terapéutico en la historia, con más herramientas que nunca. En este contexto, la cirugía bariátrica-metabólica se mantiene como el ‘estándar de oro’ para quienes buscan una solución definitiva y profunda para una enfermedad crónica que no admite soluciones temporales”.
