Conmemoración de un triunfo significativo de Carlos Reutemann en F1
Una victoria significativa que no cuenta
Hace 45 años, en el inicio de la temporada de Fórmula 1 1981, Carlos Alberto Reutemann dejó claro que estaba preparado para brillar. El 7 de febrero, el campeonato comenzó en Sudáfrica, y gracias a su astucia, Reutemann aplicó una estrategia inteligente que le permitió cruzar la meta primero en el Autódromo de Kyalami. Sin embargo, esta victoria no fue contabilizada debido a un conflicto político, y esas valiosas nueve unidades habrían significado un título mundial para el piloto santafesino.
Un contexto conflictivo en la F1
Durante principios de los años ochenta, la FOCA (Asociación de Constructores de la Fórmula 1) y la FISA (Federación Internacional del Automovilismo Deportivo) estaban en conflicto. La mayoría de los equipos, principalmente británicos, exigían mejores ingresos por derechos comerciales. Bernie Ecclestone, entonces dueño de Brabham, lideraba la FOCA, mientras que la FISA era dirigida por Jean-Marie Balestre. Aunque se llegó a un acuerdo temporal llamado Pacto de la Concordia, que definió reglas y reparto de beneficios, las nueve unidades de Reutemann no fueron retribuidas.
La carrera en Kyalami
En el evento, asistieron once de los dieciséis equipos, mientras que las tres escuderías italianas y dos francesas se ausentaron. La FIA determinó que la carrera no sería puntuable, un hecho que había ocurrido anteriormente en España. El circuito de Kyalami, ubicado en Gauteng, a unos 25 kilómetros de Johannesburgo, tiene una longitud de 4.104 metros. La última edición de un Gran Premio en Sudáfrica fue en 1993, ganada por Alain Prost.
Decisiones acertadas y un resultado frustrante
Reutemann encaró esa carrera con un enfoque renovado, tras haber realizado una preparación física sin precedentes. En Kyalami, donde tradicionalmente se corría los sábado por cuestiones culturales, Lole corrió bajo condiciones cambiantes. A pesar de que la mayoría optó por neumáticos para lluvia, él eligió slicks, una decisión arriesgada que fue respaldada por Frank Williams. Esta elección le permitió no perder muchas posiciones desde el inicio a pesar de las condiciones difíciles de la pista.
- Reutemann superó a varios competidores a medida que la pista se secaba.
- Terminó primero después de 77 vueltas, seguido por Nelson Piquet y Elio De Angelis.
Su frustración era evidente en el podio, ya que sabía que su victoria no le otorgaba puntos. «Todo lo que hice no vale prácticamente de nada porque los nueve puntos no creo que me los devuelva nadie», comentó Lole. En los boxes, Williams lo felicitó, pero Reutemann insistió en su descontento: «Gracias, pero los nueve puntos no los tenemos».
Una victoria con sabor amargo
El piloto argentino se mostró satisfecho con su rendimiento y estrategia: «Yo creía que podía secar y tuve razón… El valor de esa victoria sin puntos es muy complicado de aceptar», afirmó. A lo largo de la temporada, ganó otras dos carreras, pero no logró el campeonato, que quedó en manos de Piquet por un punto. Si el triunfo en Sudáfrica hubiera sido contabilizado, Reutemann habría sido campeón con un total de 58 unidades frente a las 56 de Piquet. Su frustración fue capturada perfectamente en las palabras del corresponsal Germán Sopeña, quien afirmó que «ni siquiera uno de los mejores triunfos de su carrera lograba borrar la amargura profunda de Reutemann en Kyalami».
