La sorprendente historia de Vít Kopriva en el Argentina Open

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Un rival inesperado en el Argentina Open

La edición actual del Argentina Open ha traído consigo historias insólitas, y la de Vít Kopriva es una de las más destacadas. Este tenista checo, actualmente ubicado en el puesto 95 del ranking mundial, ha avanzado a los cuartos de final tras una convincente victoria sobre el italiano Matteo Berrettini (58° y octavo preclasificado), con un marcador de 6-4 y 6-3 en el Estadio Guillermo Vilas. En su debut en el torneo, también sorprendió al eliminar al argentino Alex Barrena.

Un reto mayor ante un argentino

El próximo desafío para Kopriva será aún más complicado: se enfrentará al argentino Francisco Cerúndolo, quien ocupa el puesto 19 en el ranking mundial y es considerado el mejor tenista de su país. Tras su notable triunfo, Kopriva dedicó unas palabras sobre la afición argentina: “Ustedes, los argentinos, son increíbles. Alientan mucho a sus jugadores. Será complicado, pero intentaré dar mi mejor versión. Veremos qué opciones se me presentan.”

Los inicios en Fulnek, República Checa

Para comprender la trayectoria de este tenista, es necesario remontarnos a su lugar de origen: Fulnek, un pequeño pueblo en la República Checa con apenas 5500 habitantes. Allí, Vít dio sus primeros pasos con la raqueta y creció a pocos metros de la famosa Petra Kvitova, bicampeona de Wimbledon en 2011 y 2014, quien inspiró a toda una generación. “El tenis era cada vez más popular entre mis amigos y todos en el pueblo. Fue un gran logro para ella ganar Wimbledon dos veces”, recordó Kopriva en una entrevista reciente.

Una conexión especial con Kvitova

La relación entre Kopriva y Kvitova va más allá de la proximidad geográfica. El padre y el hermano de Petra fueron quienes entrenaron a Vít en sus inicios, un vínculo que la ex número 2 del mundo recuerda con cariño: “Cuando me fui de la ciudad, mi padre quería ser entrenador y trabajar con Vít,” reveló Kvitova. Además, su familia continúa siguiendo la carrera de este tenista. Kopriva también ha compartido sus gratos recuerdos: “Ella es mayor que yo, así que jugaba mucho mejor al tenis. Pero su familia estuvo conmigo al principio de mi carrera.”

Inspiración de figuras checas

A medida que crecía, Vít se convirtió en un admirador de leyendas como Tomas Berdych y Radek Stepanek, quienes llevaron a la República Checa a ganar la Copa Davis en 2012 y 2013. “Berdych ganaba algo cada año y estuvo entre los 10 mejores durante no sé cuánto tiempo. En aquel entonces no me di cuenta de que fuera tan bueno. Ahora puedo admitir que es incluso mejor de lo que pensaba de joven,” reflexionó Kopriva.

El gran salto en 2021

El punto de inflexión en la carrera de Kopriva llegó en 2021. Siendo el número 249 del mundo, alcanzó las semifinales del ATP 250 de Gstaad y sorprendió al canadiense Denis Shapovalov. “Creo que ese fue el torneo más importante para mí, para creer que podía ser mejor. Fue mi primera victoria inesperada y muy importante,” aseguró. Desde entonces, su progreso lo llevó a adentrarse en el Top 100.

Experiencias en grandes escenarios

Kopriva también ha tenido la oportunidad de jugar en los escenarios más prestigiosos del tenis. El año pasado, se enfrentó a Novak Djokovic en Wimbledon. Aunque no logró avanzar, obtuvo valiosas enseñanzas. “Aprendí lo bueno que es, la experiencia de jugar en un estadio tan grande, su forma de jugar, su comportamiento. Solo saqué cosas positivas,” apuntó. Estos encuentros son fundamentales para moldar a los jugadores y prepararlos para competir al más alto nivel.

El camino hasta Buenos Aires

A día de hoy, instalado entre los ocho mejores del torneo en Buenos Aires, Kopriva asume nuevamente el rol de outsider. Sin la carga de la presión y con la confianza en aumento, su propósito es sorprender nuevamente frente a Cerúndolo y consolidar su historia personal en el evento. Desde sus inicios bajo la influencia de Kvitova hasta convertirse en un competidor capaz de desafiar a los favoritos, Kopriva ha recorrido un camino firme y silencioso, y busca seguir dejando su huella en el polvo de ladrillo argentino.

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