Cheesecake en vaso al estilo Nueva York: una receta sin horno
Cheesecake en vaso sin complicaciones
El cheesecake en vaso al estilo Nueva York se posiciona como una opción ideal para quienes desean disfrutar de un postre cremoso, clásico y que no requiere horno. Esta receta es perfecta para solucionar un comida especial en poco tiempo.
Ingredientes para la base
Para preparar la base, necesitarás:
- 200 gramos de galletitas dulces tipo vainilla
- 100 gramos de manteca derretida
Comienza triturando las galletitas hasta obtener un polvo fino. Luego, mezcla las galletitas trituradas con la manteca tibia hasta conseguir una consistencia de arena húmeda. Esta mezcla debe ser distribuida en el fondo de vasos o frascos, presionada con una cuchara y llevada a la heladera durante 20 minutos para que se endurezca.
Preparación del relleno
Para el relleno, se requieren:
- 400 gramos de queso crema firme
- 200 mililitros de crema de leche fría
- 100 gramos de azúcar
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
En un bol, bate la crema con el azúcar hasta que alcance un punto espeso. En otro recipiente, mezcla el queso crema con la vainilla hasta que esté completamente liso. Posteriormente, combina ambas preparaciones realizando movimientos suaves para mantener la textura aireada.
Una vez que la crema esté lista, colócala sobre la base fría utilizando una cuchara o una manga. Alisa la superficie y refrigera al menos dos horas. El resultado es un cheesecake suave, estable y sumamente cremoso, característico del estilo Nueva York, pero en un formato más práctico.
Opciones de personalización
Para aquellos que deseen añadir un toque frutal, esta receta permite múltiples variantes. Puedes agregar una capa de salsa de frutos rojos, que se prepara cocinando 200 gramos de frambuesas o fresas con dos cucharadas de azúcar a fuego bajo hasta obtener una consistencia espesa. También puedes utilizar mermelada ligeramente aligerada o rodajas frescas de frutas de temporada.
Otra alternativa es incorporar sabores al relleno. Agregar ralladura de limón o naranja aporta frescura y contraste, mientras que una cucharada de cacao amargo ofrece una versión más intensa y chocolatera. Incluso se puede añadir dulce de leche en la parte superior o trozos de chocolate picado para un perfil más dulce.
