La innovadora casa del Delta con una pista de skate integrada
Una vivienda autosuficiente en el Delta del Paraná
Para los arquitectos, cada terreno representa un lienzo en blanco. Sin embargo, la naturaleza impone condiciones específicas que deben ser consideradas, tales como desniveles, proximidad al agua y características del suelo. Este fue el reto que enfrentó la creación de una casa en las islas del río Paraná, frente a Rosario, en la región del Charigüé.
El arquitecto Macu Bulgubur diseñó esta vivienda en un entorno de humedales, donde no hay acceso a servicios básicos como luz, gas o agua corriente. La solución adoptada fue la autosuficiencia. «Las principales características están dadas por los sistemas utilizados para su funcionamiento: paneles solares fotovoltaicos y baterías para recolectar y almacenar energía eléctrica; un recolector de agua de lluvia; un calefón solar y un biodigestor», señala el especialista.
Diseño y características especiales
El proyecto se distingue no solo por su innovación en el funcionamiento, sino también por la inclusión de una pista de skate que forma parte de la fachada de la vivienda. La casa, construida con madera y chapas negras, se eleva sobre pilotes de metal, reflejando una combinación de estilos que, aunque parecen distantes, se entrelazan naturalmente: «La arquitectura de una sencilla casa familiar con una pequeña pista de skate».
Bulgubur describe el skate como un deporte que necesita de eventos arquitectónicos, ya que desniveles, rampas y obstáculos son elementos intrínsecos a esta disciplina. «La arquitectura ofrece un sinfín de posibilidades», añade.
Detalles del interior y la vida en la casa
La estética modernista del exterior se traslada al interior, donde predominan los colores negro y madera. Las líneas rectas son una constante: ventanas, balcón, muebles de cocina y mesa presentan formas rectangulares, creando un contraste con la curva de la pista de skate visible desde los ventanales. Un aspecto relevante es que la grifería y los electrodomésticos, incluyendo la heladera, son de color negro, reforzando la modernidad del diseño.
En la sala de estar, se repiten las líneas rectas, mientras que la pista de skate se integra con listones de madera y una escalera de escalones flotantes que conduce a la planta superior, donde se encuentran los cuartos y el baño. Las columnas que elevan la estructura son características comunes en la región, utilizadas para proteger las viviendas de posibles inundaciones.
Vida en la casa y proyectos futuros
Lucas, dueño de la casa, la habita junto a su pareja y su perro, y es un lugar que recibe visitas frecuentes de familiares y amigos. «Por suerte es una casa que se vive plenamente», reflexiona el arquitecto.
No es la primera vez que Bulgubur trabaja en un proyecto de este tipo. Anteriormente, construyó una casa con una rampa similar para uso personal. «Ya tenía experiencia en diseñar casas con pistas de skate. Solo tuve que unir las dos cosas», recuerda. Esta primera casa ganó popularidad cuando un skater famoso compartió fotos en redes, lo que llevó a un cliente de Rosario a contactarlo para crear una obra parecida en medio de la pandemia.
Bulgubur ha recibido interés internacional por replicar este concepto, aunque reconoce que es un nicho pequeño y aún no ha concretado ninguno de estos proyectos.
