El Gobierno implementará un aumento parcial al impuesto de combustibles desde marzo
Aumento parcial de impuestos a combustibles
El Gobierno nacional ha decidido implementar un aumento parcial en los impuestos a los combustibles a partir del 1 de marzo. Esta medida se enmarca en un contexto donde se ha postergado la aplicación completa de los incrementos previstos para los años 2024 y 2025. La resolución fue oficializada a través del Decreto 116/2026, publicado en el Boletín Oficial, que modifica el cronograma de actualizaciones establecido previamente por el Decreto 617/2025.
Detalles del incremento
Durante el mes de marzo, los consumidores de nafta y gasoil experimentarán un pequeño aumento. El incremento total será aplicable desde el 1 de abril de 2026. Según lo estipulado en el decreto, la finalidad de esta medida es «continuar estimulando el crecimiento de la economía mediante un sendero fiscal sostenible».
El aumento parcial afectará tanto a la nafta sin plomo como a la nafta virgen y al gasoil. Para las naftas, la actualización consiste en un incremento de $17,385 por litro en el Impuesto sobre los Combustibles Líquidos (ICL) y de $1,065 por litro en el Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC). En el caso del gasoil, el ajuste será de $14,884 por litro en el ICL, más $1,696 por litro en el IDC, sumando un monto adicional de $8,059 en la zona de influencia de la Patagonia y otras áreas específicas.
Fundamentación y contexto
El texto oficial resalta que estos valores corresponden a las actualizaciones que la Ley 23.966 estipula de forma trimestral basándose en el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Sin embargo, varios de estos incrementos han sido postergados en diversas ocasiones a lo largo de 2024 y 2025, acumulando ajustes que ahora se distribuyen en dos etapas. La estrategia del Gobierno busca prevenir un incremento brusco en los precios al público, y la postergación de parte de los aumentos se propone para moderar el traslado de estos ajustes al costo final de los combustibles.
El artículo 3° del decreto establece que el remanente del aumento, correspondiente a los ajustes pendientes, comenzará a aplicarse desde el 1° de abril para los hechos imponibles que se formalicen a partir de esa fecha. Esto implica que el ajuste fiscal no se elimina, sino que se distribuirá en dos periodos consecutivos para suavizar su impacto en los precios.
Las modificaciones introducidas en el esquema de actualización de impuestos a combustibles buscan reflejar una política fiscal gradual. De acuerdo al comunicado oficial, esta estrategia está dirigida a «estimular el crecimiento de la economía» y mantener un sendero fiscal compatible con este objetivo. Las actualizaciones de marzo son una parte de este proceso continuo que el Gobierno administra, sin eliminar ni suspender de forma definitiva el ajuste impositivo, sino reorganizando el calendario de aumentos.
Hasta el 31 de marzo, los nuevos precios aplicables son para la nafta sin plomo, nafta virgen y gasoil, y a partir del 1° de abril, la actualización total de los impuestos se implementará para todos los hechos imponibles a partir de esa fecha, completando así el proceso de ajuste fiscal planificado para 2024 y 2025.
