«Merezco una oportunidad»: Rodrigo Cunqueiro, el artista de los semáforos que deslumbra en las esquinas

imagen-155
Compartilo

Rodrigo Cunqueiro: un artista en las esquinas

En el Abasto, un área conocida por su constante movimiento, hay una esquina que atrae la atención de transeúntes y curiosos. No son solo jóvenes o adultos los que se detienen; incluso los ciclistas de entrega hacen una pausa para observar. «¿Quién es? ¿Es conocido?», se oyen murmullos en el ambiente. A pocos metros de allí, un artista callejero se presenta en el semáforo de avenida Corrientes y Anchorena.

Su actuación genera admiración; la audiencia vive la emoción de su rendimiento, especialmente con la posibilidad de un error. Como no es un habitual de la zona, está ajustando sus rutinas y comprendiendo los tiempos de los semáforos: el de la avenida dura menos de un minuto, mientras que el de la calle es más prolongado. Con cinco pelotas flotando en el aire sin tocar el suelo, corre de un lugar a otro, demostrando un nivel que claramente supera el promedio.

El esfuerzo y la dedicación de Rodrigo

Algunas personas se preguntan: «¿No es de aquí, cierto?» y «¡Es un fenómeno!, ¿de dónde salió?». Sus habilidades han hecho que la gente lo aplauda y se detenga en medio de su rutina diaria. Tras un breve descanso para hidratarse, se acerca este cronista casual, quien escucha a Rodrigo Cunqueiro, de 43 años, originario de Balcarce y residente en Mar del Plata.

Rodrigo comparte su experiencia: «Entreno diariamente unas cuatro horas; esto es pura práctica, o de lo contrario, estás en problemas. Estoy aquí por primera vez, así que necesito adaptarme a los semáforos cortos». En su actuación, demuestra su destreza, cabeceando una pelota y malabareando mientras el público aplaude y hace sonar sus bocinas en señal de aprecio.

Después de una hora trabajando sin descanso y recaudando aproximadamente doce mil pesos, Rodrigo toma un café y se sincera: «Esto es complicado; con el tiempo, todo se vuelve más difícil. Me mantengo en forma, pero la concentración es desgastante». Con 16 años de trayectoria, su vida ha sido una lucha constante por sobrevivir y subsistir: «Tengo algunos kioscos que me dan algo de dinero, pero creo que merezco una [oportunidad](https://miurl.com)», comenta con tono esperanzador.

El artista, que se asemeja a Fideo Di María, está casado con Damaris y es padre de dos pequeños: Joaquín, de 4 años, y Clara, de 2. Desde hace cuatro años, se presenta en el semáforo de Quintana y la Costa, donde afirma haberse ganado el respeto: «Los autos saben que aquí estaré con mis malabares. Me gusta innovar y probar trucos nuevos».

Redes sociales y nuevas oportunidades

Rodrigo ha comenzado a compartir en sus redes sociales fotos y videos que destacan sus habilidades, interactuando con sus seguidores y desafiando a figuras como el arquero Emiliano Martínez. Gracias a su actividad en internet, ha llegado a ser contratado para diferentes eventos, afirmando que es una experiencia diferente: «Laburas por un monto fijo y eso brinda tranquilidad».

Recientemente, estuvo en Buenos Aires para un evento en Lanús que le reportó 200 mil pesos. Sin embargo, menciona que los gastos de viaje y alojamiento lo dejaron empatado. «Siempre estoy buscando mejorar mi situación».

Además de su trabajo en semáforos, Rodrigo tiene un sketch de presentación que ofrece en eventos privados y en el Casino de Mar del Plata, donde tuvo funciones regulares. Ha probado suerte fuera del país, añadiendo que participó en el reality Got Talent Argentina y tuvo la oportunidad de actuar en Arabia Saudita y Turquía en 2023, donde representó el arte callejero argentino.

Rodrigo recuerda el castigo que soportó con un castigo antes de obtener su contrato. La vida no siempre ha sido fácil: «A veces me desanimo, pero tengo que seguir adelante. Hay cuentas que pagar y no puedo permitirme rendirme».

Le apareció la oportunidad de trabajar en el Circo Rodas, un lugar de renombre, pero la oferta no le convenció. Frustrado pero perseverante, concluye: «El semáforo, que tanto me ha ayudado, sigue siendo mi soporte, aunque desearía mostrar mi arte en un entretiempo de la Selección».

Compartilo