Consecuencias del robo de teléfonos móviles y consejos para prevenirlo
Incidentes de robo de celulares en Argentina
Recientemente, Emilia fue víctima de un robo mientras conducía por Avellaneda. En un instante, le rompieron un vidrio de su auto y, gracias a la fuerza con la que le arrebataron el celular, también destruyeron el soporte del dispositivo. En cuestión de segundos, los delincuentes utilizaron su teléfono para realizar varias compras en MercadoLibre, donde tenía almacenados los datos de sus tarjetas.
Por su parte, José sufrió un incidente similar cuando se detuvo en el semáforo de Bullrich y Santa Fe. Un vendedor ambulante se acercó a su ventanilla, y al buscar dinero, un ladrón le robó el celular que utilizaba como GPS. El teléfono estaba encendido y sin bloqueo, lo que facilitó que el delincuente accediera a la información de sus cuentas bancarias y pudiera solicitar préstamos.
Otro caso es el de Guadalupe, quien fue asaltada en el colectivo número 68 mientras se dirigía al centro. Al llegar a la parada de Manuela Pedraza, un grupo de hombres se subió al transporte público. Mientras contestaba un mensaje, le arrebataron su iPhone. Aunque gritó e intentó recuperar su teléfono, no tuvo éxito. Sin embargo, al regresar a casa pudo rastrear su celular, que estaba apagado, pero logró bloquearlo para evitar que accedieran a su información.
Estadísticas alarmantes
El robo de teléfonos móviles se ha convertido en uno de los delitos más frecuentes en el país. Según el Ministerio de Seguridad, este delito ocupa el primer lugar en la lista de robos en la Ciudad de Buenos Aires, siendo Plaza Italia la zona más afectada. Las cifras indican que, en Argentina, aproximadamente 2,400 celulares son robados cada día, lo que llevó a que el gobierno relanzara, el año pasado, una línea para bloquear instantáneamente los teléfonos robados a través del número *910.
Recomendaciones para proteger tu dispositivo
En conversación con expertos, Gustavo Sain, director de la Especialización en Cibercrimen de la Universidad FASTA, sugiere que los usuarios deben contemplar tres niveles de seguridad básicos:
- Las medidas de seguridad proporcionadas por el fabricante del dispositivo.
- Las que ofrece el sistema operativo del teléfono, siendo Android e iOS de Apple las más utilizadas.
- La seguridad de los servicios y aplicaciones de internet que se utilizan desde el dispositivo.
Respecto a las opciones de seguridad que ofrecen los fabricantes, muchos cuentan con funciones antirrobo que permiten el borrado remoto de contenidos y la creación de “carpetas seguras” para proteger información sensible.
Por otro lado, las características del sistema operativo son fundamentales; es crucial tener un control de acceso al iniciar el teléfono, utilizando una clave numérica o un sistema de identificación biométrica, como la huella dactilar o el escaneo de iris. La información biométrica se almacena en el dispositivo y no en la nube, lo que añade una capa de seguridad. Además, se recomienda activar la función “buscar mi celular” en caso de extravío.
Seguridad en aplicaciones bancarias y billeteras virtuales
El uso de aplicaciones bancarias y billeteras virtuales no representa un riesgo si se aplican las medidas de protección adecuadas. Sain aconseja evitar guardar automáticamente las contraseñas en el dispositivo y sugiere ingresarlas manualmente cada vez. Además, es recomendable complementar el acceso con un PIN o sistemas biométricos.
Es importante no utilizar estas aplicaciones en dispositivos compartidos, como computadoras públicas, debido al riesgo de software espía que puede registrar contraseñas. Asimismo, el uso de redes WiFi abiertas al acceder a cuentas bancarias es crítico ya que puede exponer datos personales.
Pasos a seguir tras un robo
Una vez que se produce un robo, la rapidez y el orden de las acciones son fundamentales para proteger la información personal. Lo primero que se recomienda es bloquear el acceso al dispositivo y activar el borrado remoto de los datos, que puede ser gestionado a través de fabricantes o sistemas operativos como Google o Apple.
Según Sain, esta medida tiene como objetivo central «restringir el acceso a datos e información sensible», que abarca desde correos electrónicos y redes sociales hasta aplicaciones bancarias y billeteras virtuales. También es esencial bloquear la línea telefónica mediante el PIN de la tarjeta SIM o contactando con la compañía de telefonía móvil para evitar que cualquier persona malintencionada utilice la línea en fraudes o estafas por suplantación de identidad.
La naturaleza automatizada del acceso a servicios puede convertir un teléfono robado en un punto de entrada a la totalidad de la vida digital de un usuario.
Aumento de fraudes digitales
Las estafas digitales han crecido en frecuencia y complejidad en los últimos años en Argentina. Sain señala que, a partir de la pandemia, han surgido grupos más organizados dedicados a estos delitos. Un método común consiste en el robo de cuentas de WhatsApp, donde un delincuente se hace pasar por un representante de una entidad y solicita un código de seis dígitos que llega a la víctima por SMS, lo que les permite acceder a la cuenta y contactar a amigos y familiares para solicitar dinero.
Otro fraude habitual es el de “depósitos por error”, donde los estafadores contactan a la víctima haciéndose pasar por empleados bancarios, alegando que recibieron una transferencia equivocada, y a través de indicaciones engañosas logran acceder a sus cuentas.
El consejo principal que los expertos brindan es desconfiar de cualquier solicitud de información sensible. “Ninguna organización se comunicará a través de redes sociales o mensajes para pedir datos personales”, subrayan. Mantener esta regla en mente puede ser crucial para prevenir caer en una estafa.
