Daniel «Tractorcito» Cabrera se defiende desde la prisión: «La mujer que me acusa de abuso es quien entregó el robo»
Declaraciones de un notorio delincuente
Daniel «Tractorcito» Cabrera, un conocido asaltante argentino de 64 años, ha dado entrevista desde la Unidad 61 de Melchor Romero, donde cumple condena tras ser arrestado el 18 de diciembre por un robo en una vivienda en Las Catonas, Moreno. Cabrera, famoso por sus aventuras delictivas, se ha enfrentado recientemente a acusaciones de abuso sexual, una situación que para él resulta «intolerable».
Una vida de delitos y escapatorias
Desde sus humildes comienzos a los ocho años, cuando robó una porción de pizza, Cabrera ha acumulado un largo historial delictivo, incluyendo fugas ingeniosas de comisarías y cárceles. Afirmando nunca haber cometido homicidio, secuestro o violación, su fama se basa en ser un ladrón astuto, destacándose como «el rey de la fuga».
Las acusaciones que lo afectan
Cabrera ha indicado que la mujer que lo acusa de abuso es involucrada en el robo por el cual fue arrestado. «La mujer que me acusa de abuso es la que entregó el robo», asegura, al explicar que ella facilitó información sobre la casa y sus pertenencias. Según él, esto fue intentando incriminar a su ex pareja.
Su reacción a las acusaciones
«Me duele que me acusen de abuso sexual. Tengo hijas y nietas, a quienes siempre he respetado», reafirma mientras se defiende de las acusaciones en su contra. A pesar de enfrentar una prisión preventiva tanto por el robo como por el abuso, Cabrera sostiene haber declarado en la fiscalía que el abuso no ocurrió, aunque admite haber asumido la responsabilidad por el robo.
Un pasado lleno de dificultades
Cabrera relata un pasado marcado por la violencia y el abandono, recordando una infancia difícil bajo el cuidado de una madre maltratada. Como el hijo menor, vivió muchas penurias que formaron su carácter y sus decisiones delictivas.
Una historia de fugas impresionantes
En 1998, escapó de la cárcel de Devoto disfrazado de abogado, en una fuga que ahora describe como parte de un plan estratégico. Revela que en ocasiones ha manipulado la situación para poder salir de prisión, manejando conexiones que le han sido útiles en su carrera delictiva. Al recordar sus escapatorias, se muestra orgulloso y desafiante.
Reflexiones finales
«Por ahora, solo me acusan del caso de Moreno», concluye Cabrera, dejando entrever que su historia criminal aún tiene capítulos por escribirse. Con un futuro incierto, el notorio asaltante continúa contando su versión de los hechos desde tras las rejas.
