Veteranos de Malvinas honran al embajador que cuestionó un mapa en la Asamblea Nacional de Francia
Reconocimiento a Ian Sielecki
En un evento calificado como emocionante y cálido, el embajador argentino en Francia, Ian Sielecki, fue galardonado con la estatuilla «Reconocimiento Soldado Maciel«. Este premio es otorgado por veteranos que organizan la tradicional vigilia que se lleva a cabo desde hace 29 años en San Andrés de Giles, reconocida como “la capital nacional de la malvinización”, y tiene como objetivo honrar a aquellos que defienden y promueven la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas.
Interrupción en la Asamblea Nacional
El pasado 21 de enero, Sielecki interrumpió su intervención sobre los lazos entre Argentina y Francia en la Asamblea Nacional, al destacar un error en un mapa que tenía a sus espaldas. Frente a miembros de la comisión de Relaciones Exteriores, expresó: «acabo de notar que estoy sentado frente a un mapa que muestra a las Islas Malvinas como si fueran parte del Reino Unido. Esto supone un gran problema en distintos niveles, incluso jurídicos, porque no puedo, como representante del Estado argentino, hablar libremente ante ese mapa». Sielecki consideró que su disposición a hablar ante ese mapa podría interpretarse como una legitimación de la soberanía británica sobre las islas.
En respuesta a la situación, el presidente de la comisión intentó minimizar el incidente, recordando que se trata de un territorio en disputa. Sin embargo, Sielecki replicó: «está señalado como Reino Unido. Ese es el punto. Es como si se invitara al embajador de Ucrania a hablar ante un mapa que mostrara a Lugansk o Crimea como si legítimamente formaran parte de Rusia. Estoy seguro de que mi colega ucraniano rechazaría eso de manera muy clara». Posteriormente, el embajador preguntó si había forma de cubrir las islas durante su intervención y se colocó un papel amarillo autoadhesivo en el mapa.
El homenaje en Ciudadela
El sábado al mediodía, la ceremonia se celebró en el microcine del Museo del Ejército en Ciudadela, donde se entonó el himno nacional a capela, recordando cómo los sobrevivientes de la guerra lo hicieron desde las balsas mientras observaban hundirse al crucero General Belgrano. El veterano Manuel Villegas resaltó la importancia de la vigilia que se realiza cada 1 de abril en la Plaza Saraví en San Andrés de Giles, que el año próximo celebrará su 30º aniversario.
Durante el evento, Marcelo Alvarado explicó la notable decisión de otorgar este reconocimiento que comenzó a entregarse en 2009: «No se la entrega a cualquiera; se la conferimos a los que han sabido sostener con firmeza, inteligencia y dignidad el respeto a la posición histórica de la Argentina sobre las Malvinas». Alvarado acentuó que esta distinción es un vínculo de compromiso con una causa que trasciende generaciones, recordando a los hombres que lucharon por la patria en esas islas.
El embajador Sielecki no escatimó en palabras de agradecimiento, afirmando: «Este es el mayor honor de mi vida, el recibir un homenaje de parte de los veteranos de guerra, y es el mayor honor al que puede aspirar un argentino». Asimismo, remarcó la grandeza de figuras históricas argentinas como José de San Martín y Hipólito Bouchard, así como el valor de los veteranos de Malvinas, señalando que no se consideraba merecedor de tal reconocimiento, «porque lo que hice ese día es lo que cualquier argentino bien nacido haría».
El legado de Jorge Maciel
Jorge Maciel, tras cuya memoria se nombra el galardón, afirmó a su familia que si hubiera un conflicto con Chile o por las Malvinas, él se presentaría. Nacido el 29 de noviembre de 1962 en San Andrés de Giles, Maciel comenzó su servicio militar en la Infantería de Marina y no dudó en cruzar a las islas cuando su unidad lo hizo. En el combate de Monte Longdon, entre el 11 y 12 de junio, perdió la vida, siendo el único caído de su ciudad.
El veterano Alberto Puglielli comentó que en 1988 se inauguró en Plaza Saraví el monumento “Maciel, el soldado del campo”, elaborado por Marcelo Daverio. En él se representa a Maciel sonriente, por haberse ofrecido voluntariamente para la guerra, junto a simbología que refleja sus raíces rurales. La escultura transmite un mensaje claro sobre la valentía de los jóvenes soldados argentinos que se alistaron para defender su patria en 1982.
Sielecki concluyó enfatizando que «Malvinas trasciende cualquier ideología. Todo argentino las lleva en su corazón», confirmando su participación en la vigilia del año próximo.
