Celebraciones por el 90° Aniversario del Obelisco en Buenos Aires
Conmemoración del Aniversario
Este sábado, miles de personas se unieron a las celebraciones por los 90 años del Obelisco, un ícono emblemático de Buenos Aires. La fiesta se extendió desde la tarde hasta la madrugada, transformando la avenida Corrientes en un amplio paseo peatonal repleto de música en vivo, presentaciones artísticas, proyecciones sobre el monumento y un recorrido histórico que reflejaba las diferentes décadas de la cultura porteña.
Inicio del Evento
La celebración dio inicio a las 17:00, en una tarde fresca y soleada, con la presencia de familiares de Alberto Prebisch, el arquitecto responsable del diseño del Obelisco en 1936. Subieron al mirador de la estructura, marcando uno de los momentos más significativos del evento, que conmemora su inauguración el 23 de mayo de ese año.
A medida que la multitud comenzaba a congregarse en torno a la Plaza de la República y la intersección de Corrientes y Cerrito, un colorido escenario fue montado, iluminado con una vibrante decoración.
«Con mis amigos decidimos venir acá para ver todo esto. Es una hermosa noche y un tremendo plan”, comentó Gustavo Behm, quien viajó desde Santa Cruz para disfrutar del fin de semana largo en la ciudad.
Actividades y Ambientación
Con la temperatura cayendo alrededor de las 19:00, la avenida se llenó de seis estaciones temáticas, que estaban dispuestas entre Callao y Cerrito. Cada estación representaba una época específica de Buenos Aires, enriquecida con música, actuaciones artísticas y escenografía adecuada para cada periodo.
- Entre Callao y Rodríguez Peña, artistas caracterizados como canillitas y lustrabotas recrearon la ciudad de los años 30, evocando la inauguración del Obelisco.
- A continuación, entre Rodríguez Peña y Montevideo, se presentaron tangos en vivo, acompañados de bandoneón y danza.
- Se dedicaron espacios a la psicodelia y la estética de los años 60, así como a la cultura DJ y los vinilos de los 70.
- Además, hubo intervenciones que incorporaron luces de neón, guitarras y referencias pop de los 80 y 90.
- Más tarde, entre Talcahuano y Libertad, DJs y performers representaron la cultura urbana de los años 2000.
La Noche Avanza
A medida que la noche avanzaba, el público se dividía entre quienes asistían a los espectáculos y aquellos que buscaban el ángulo perfecto para una foto frente al Obelisco iluminado. Un niño exclamó, «¡Colapinto, Colapinto!», mientras posaba para una selfie justo cuando una proyección del piloto argentino apareció en las pantallas de Corrientes.
Los alrededores se llenaron de vendedores de algodón de azúcar, churros y figuritas de la Selección Argentina, que formaban largas filas a pesar del frío. Muchos asistentes se acomodaron con reposeras o se sentaron en el asfalto, disfrutando de las proyecciones durante horas.
Entre las proyecciones, una de las más aclamadas fue la de Mirtha Legrand, que generaba aplausos y gritos de reconocimiento cada vez que aparecía en el Obelisco.
Asimismo, Raquel Encina se encontraba vendiendo algodón de azúcar cerca del monumento y explicó: “Sueldo trabajar en este tipo de eventos porque siempre hay mucho movimiento y me viene bien, tengo dos nenes chiquitos.”
Punto Culminante de la Velada
La culminación de la noche llegó pasadas las 21:00, cuando se presentó un mapping 3D que proyectaba imágenes históricas y animaciones sobre la estructura de 67,5 metros de altura, mientras la orquesta dirigida por Damián Mahler interpretaba una variedad musical.
Más tarde se programó un homenaje a Astor Piazzolla por la orquesta «Por siempre Astor», un recital de rock nacional con Joaco Burgos y un cierre musical a cargo de No Name DJs.
De forma paralela, se realizó una edición especial de «Corrientes 24«, donde los bares, pizzerías, terrazas y teatros de la zona se unieron a la celebración con horarios extendidos hasta la madrugada del domingo.
Historia del Obelisco
El Obelisco, que hoy es un punto de encuentro para celebraciones, homenajes y eventos multitudinarios en apoyo a la Selección, fue objeto de severas críticas en su inauguración. Algunos medios de la época lo catalogaron como un «armatoste sin sentido» y un «feo punzón». En 1939, el Concejo Deliberante incluso aprobó una ley para su demolición, aunque el entonces intendente Arturo Goyeneche logró frenar la iniciativa.
Construido en apenas 31 días con la colaboración de 157 obreros, el Obelisco fue concebido por Alberto Prebisch en conmemoración de los 400 años de la primera fundación de Buenos Aires. Se erige en el cruce de Corrientes y 9 de Julio, en el sitio donde antes estaba la iglesia de San Nicolás de Bari.
Con el transcurso de los años, el monumento ha superado las críticas iniciales para convertirse en un símbolo central de la identidad porteña. Este sábado, al cumplir 90 años, el Obelisco se erigió nuevamente como el gran punto de encuentro del país en un evento masivo en el corazón de la ciudad.
