Cambios en la Verificación Técnica Vehicular: quiénes deben hacerla y cuándo
Transformación de la Verificación Técnica Vehicular
La Verificación Técnica Vehicular (VTV), también conocida como Revisión Técnica Obligatoria (RTO), está experimentando una de las reformas más significativas en los últimos años. En el mes de junio de 2026, el Gobierno nacional implementó una **nueva normativa** a través de la Resolución 32/2026 de la Secretaría de Transporte, con el propósito de aumentar el número de proveedores autorizados, digitalizar el sistema y modificar ciertos plazos para determinados tipos de vehículos.
Obligatoriedad de la VTV o RTO
Este cambio se suma a modificaciones previas en la Ley Nacional de Tránsito, con el objetivo de incrementar la competencia, simplificar los trámites y facilitar el acceso a la revisión técnica para millones de conductores. A pesar de estas optimizaciones, la obligación de realizar la revisión técnica sigue en pie, así como los controles de seguridad que los vehículos deben superar para circular de manera legal.
En cuanto a quiénes deben realizar la VTV o RTO, la revisión técnica es obligatoria para una gran cantidad de vehículos a nivel nacional:
- Los coches particulares deberán realizar el control al cumplir los plazos establecidos por la normativa actual. Con la reforma, los vehículos particulares de hasta 10 años de antigüedad tendrán controles cada 24 meses después del período inicial.
- Los automóviles con más de 10 años continuarán necesitando verificaciones anuales.
- Para los vehículos de transporte de pasajeros y de cargas, el proceso es más riguroso, con la primera inspección a realizar dentro de los 12 meses tras el patentamiento, seguido de renovaciones anuales.
- Las motocicletas también están obligadas a someterse a controles técnicos periódicos, aunque los plazos variarán según la jurisdicción.
La revisión técnico-vehicular es esencial para poder circular legalmente por las carreteras y calles del país, sin que las modificaciones administrativas afecten esta obligación.
Novedades introducidas por la normativa
Uno de los aspectos más destacados de la reforma es la apertura del sistema a nuevos proveedores. Anteriormente, la VTV o RTO estaba centralizada en plantas verificadoras específicas autorizadas por cada jurisdicción. Ahora, talleres mecánicos privados, concesionarias e importadores podrán solicitar su autorización al sistema, siempre que demuestren contar con la capacidad técnica adecuada para realizar las inspecciones requeridas.
Para facilitar esto, se ha creado el Registro Nacional de Talleres de Inspección Técnica de Vehículos, que depende de la Secretaría de Transporte, y su inscripción se podrá realizar de manera digital a través de la plataforma Trámites a Distancia (TAD).
Además, la nueva normativa incluye la digitalización del proceso, permitiendo a los conductores obtener un Certificado de Revisión Técnica (CRT) en formato digital, que tendrá la misma validez legal que la documentación física. Esto busca mejorar la eficiencia de los controles y la interoperabilidad entre distintas jurisdicciones.
Otro cambio significativo es la eliminación de la regulación nacional sobre los precios de las inspecciones, lo que permite a los nuevos proveedores determinar sus tarifas de manera libre en las jurisdicciones que adopten este esquema impulsado por el Gobierno.
Es crucial destacar que, aunque la VTV también se encuentra regulada por provincias y municipios, cada localidad deberá decidir si implementa las nuevas disposiciones o mantiene los sistemas actuales. Esto puede generar diferencias en los plazos, costos y lugares disponibles para realizar el trámite.
A pesar de los cambios en los proveedores y en algunos plazos administrativos, los controles técnicos continuarán siendo los mismos. Los vehículos deberán seguir cumpliendo con verificaciones que incluyan frenos, dirección, suspensión, neumáticos, sistema de iluminación, cinturones de seguridad, emisiones contaminantes y otros elementos críticos para la seguridad vial. Los nuevos talleres acreditados deberán emplear equipos homologados y cumplir estrictamente con los mismos estándares técnicos que las plantas verificadoras tradicionales, garantizando que los requisitos de seguridad para poder circular no se flexibilizan. La modificación trae mejoras en la estructura del sistema, agrega más actores privados, habilita certificados digitales, fomenta una mayor competencia entre proveedores y establece nuevas pautas para la administración del servicio.
