El dolor de Edgardo Aló: 30 años de lucha por justicia tras el asesinato de su hija Carolina
Una lucha interminable
Desde hace 30 años, el Día del Padre se quedó en el olvido para Edgardo Aló, quien transformó su luto en una incansable vigilante lucha tras el brutal asesinato de su hija Carolina por Fabián Tablado en 1996. Carolina fue apuñalada 113 veces, un horror que marcó la vida de su padre, quien ha prometido no descansar hasta conseguir justicia.
Un padre que no se rinde
Edgardo solía llevar una vida rutinaria junto a su esposa y dos hijos en Tigre. Sin embargo, todo cambió aquella fría noche del 27 de mayo de 1996. Desde el momento en que su hija de 17 años fue asesinada, Edgardo se dedicó a la lucha por justicia. Desde entonces, su vida se ha visto profundamente alterada, cerrando la inmobiliaria que había dirigido, vendiendo sus autos, y utilizando un Renault 12, un símbolo del sacrificio económico por el que ha optado en nombre de su hija. «¿Yo qué más puedo perder? Perdí lo mejor que puede tener una persona, que es un hijo. De manera que no le tengo miedo a nada», afirma con profunda convicción.
Demandando justicia para Carolina
- El asesino, Fabián Tablado, vive con una restricción perimetral de 300 kilómetros que impide su acercamiento a Edgardo.
- Esta medida judicial es inusual y abarca un vasto territorio, que incluye varias provincias y llega a Uruguay.
- A pesar de las restricciones, hay informes de que Tablado podría haber estado en Tigre recientemente durante un altercado.
Los difíciles recuerdos de la violencia
Edgardo recuerda a su hija como una joven alegre que amaba cantar y disfrutar de la compañía familiar, hasta que se involucró con Tablado. La relación entre Carolina y Fabián comenzó con altibajos y rápidamente se tornó violenta. Tablado usó tácticas de control emocional, amenazando a su hermano menor para manipularla. Edgardo también recordó cómo la violencia era evidente, incluso en la escuela.
Los eventos antes del crimen
Días antes de la tragedia, Tablado había expresado sus intenciones de matar a Carolina a su amigo Luis Vallejo sin que él tomara las amenazas en serio. Sin embargo, esas palabras premonitorias culminaron en el violento ataque del 27 de mayo. Edgardo narra el horror de los últimos momentos de su hija, quien sufrió un ataque brutal que duró entre cinco y diez minutos.
La lucha por el recuerdo de Carolina
Con el tiempo, Edgardo ha trabajado incansablemente, fundando la Fundación Carolina Aló, que ayuda a víctimas de violencia de género y busca prevenir futuros casos de abuso. También ha promovido la iniciativa de que el 27 de mayo sea declarado Día Internacional de la No Violencia en el Noviazgo. Esta fecha no solo recuerda la tragedia de su hija, sino que simboliza la urgencia de combatir un problema social que afecta a muchas familias.
Edgardo Aló sigue siendo la voz de su hija, recordando que Carolina merece ser recordada más allá de una tragedia; es un símbolo de la necesidad urgente de justicia y cambio social.
