Marko Arnautovic: el goleador austriaco que dejó atrás la depresión y busca brillar en el Mundial 2026
Un camino de desafíos
La trayectoria de Marko Arnautovic, el destacado goleador de la selección de Austria, parece sacada de un cuento. Desde su talento precoz y contratos multimillonarios en clubes reconocidos hasta goles que quedarán en la memoria colectiva. Sin embargo, detrás de esta imagen glamorosa se ocultan momentos difíciles. Su decisión de unirse al fútbol chino se vio ensombrecida por el estallido de la pandemia, lo que lo llevó a enfrentar una profunda depresión y a renunciar a 34 millones de euros en busca de su felicidad.
Un partido clave
Este lunes, Arnautovic tendrá la oportunidad de desafiar a la selección argentina, liderada por su ex compañero en el Inter, Lautaro Martínez, en lo que él mismo ha catalogado como su «último baile» en el Mundial 2026. En su primer encuentro del grupo J, saltó desde el banquillo y se encargó de asegurar la victoria contra Jordania. Tras un gol anulado por el VAR, tomó la responsabilidad de ejecutar el penal, dando un potente disparo al ángulo izquierdo. Su celebración fue emotiva; se retiró el brazalete de capitán y envió un beso a su familia en las gradas, marcando así su gol número 48 en 134 partidos con su selección. No hay otro jugador que haya marcado más goles, ni a su edad, en la historia del fútbol austriaco.
Reflexiones y esperanzas
En la actualidad, a sus 37 años, Arnautovic ha anunciado que este será su último torneo con la selección. «Ya no me importan los récords que tengo. Solo quiero darlo todo por el equipo en mi último torneo», compartió. También manifestó su alegría por el triunfo y su gol, enfatizando que lo más importante es el bienestar del equipo.
Un regreso a la gloria
La victoria ante Jordania significó la primera de Austria en un Mundial desde Italia 1990. Desde entonces, solo habían clasificado a Francia 1998, donde fueron eliminados en fase de grupos. Ahora, la nueva generación del equipo despierta esperanza, especialmente bajo la dirección del entrenador alemán Ralf Rangnick, quien implementa un sistema de juego que se centra en recuperar el balón rápidamente y lanzar ataques directos.
El pasado que forjó al delantero
La historia de Arnautovic data de años atrás; mostró su valentía al irse al extranjero siendo muy joven, luego de pasar por clubes en Viena y brillar en el Twente de los Países Bajos. Ganó la Champions League en 2010 con el Inter de Milán, a pesar de no haber jugado ningún minuto. En ese equipo compartió vestuario con figuras como Javier Zanetti y Diego Milito.
Su carrera incluyó pasos por Alemania e Inglaterra, con varios episodios escandalosos. Durante su tiempo en el Werder Bremen, supuestamente le dijo a un policía que podía comprar su vida. A mediados de 2019, su salto a China fue inesperado, atraído por la tentadora oferta del Shanghai SIPG.
La lucha contra la adversidad
Sin embargo, lo que parecía un sueño se tornó en una pesadilla tras la llegada de la pandemia. Pasó cada llegada a China en cuarentena, en un hotel sin ventanas, enfrentando condiciones difíciles. «La comida era terrible», recordó Arnautovic. Este proceso se repitió en múltiples ocasiones, generando un impacto profundo en su salud mental.
Las conversaciones con su esposa e hijas le ayudaron a sobrellevar esos momentos, pero no buscó tratamiento profesional. «Caí en una profunda depresión. Nunca he tomado pastillas para eso. Les tengo miedo», confesó en un podcast.
Con la oportunidad de regresar a Italia y jugar con el Bologna a principios de 2021, no dudó. Se cuestionó si valía la pena sacrificar su bienestar por dinero. «Ya no puedo. Estoy deprimido. Ya no me divierto», le dijo a su esposa. Volver a ser feliz en el campo se convirtió en su prioridad, y su regreso al Inter le permitió alcanzar nuevamente el final de la Champions, aunque el Manchester City se quedó con el trofeo esta vez.
Un legado en el fútbol austriaco
Arnautovic disputó 880 minutos con el Inter, de los cuales compartió 810 con Lautaro Martínez, construyendo una buena relación que trascendió el terreno de juego. Sus célebres frases han dejado una huella en su país, al punto que el canal austriaco Puls 4 produjo una serie documental sobre su trayectoria.
«Ya no me importan los récords que tengo. Solo quiero darlo todo por el equipo en mi último torneo», reafirmó Arnautovic, quien, al igual que Lionel Messi, también está viviendo su propio último baile.
