La «Noche de las Corbatas» y la amenaza de la dictadura en Mar del Plata

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Un eco del pasado: la muerte de Jorge Candeloro

La dolorosa realidad de Marta García de Candeloro se hizo evidente cuando el silencio se instaló, tras oír durante horas los gritos de su esposo, Jorge Roberto Candeloro, mientras era torturado en la sala de máquinas del antiguo radar de la Base Aérea de Mar del Plata. Marta recordaría más adelante aquel silencio desgarrador: «Se oyó un grito desgarrador, penetrante. Aún lo conservo en mis oídos. Nunca podré olvidarlo: fue su último grito y de golpe el silencio». Después de que se llevó el cuerpo, un represor le gritó a Marta que a su esposo lo habían llevado «de paseo» y que pronto regresarían, amenazándola con que era mejor que pensara si sabía algo, intentando hacerla «cantar».

El ambiente de terror

En la década de 1970, cualquier viajero que llegara a Mar del Plata por la Ruta 2 podía ver la entrada a la Base Aérea Militar, la cual se ocultaba entre pinos y eucaliptos. Pero el verdadero terror estaba oculto bajo tierra, en La Cueva, que operaba desde mayo de 1976 como centro clandestino de detención, contando con un área de tortura, celdas y condiciones infrahumanas.

Los abogados laboristas perseguidos

Entre el 6 y el 13 de julio de 1977, un grupo de abogados laboralistas fue detenido en La Cueva. Estos profesionales, dedicados a defender los derechos de los trabajadores, no tenían vínculos con la lucha armada. Entre ellos destacaba Norberto Centeno, reconocido a nivel nacional como especialista en derecho laboral.

Una cadena de secuestros

El primero en ser secuestrado fue Jorge Candeloro, quien había sido capturado junto a su esposa el 13 de junio de 1977. Ambos fueron trasladados a Mar del Plata donde sufrieron torturas brutales. Marta también fue víctima de abusos y tanto ella como Jorge fueron sometidos a brutales torturas con picana eléctrica y asfixia.

El efecto del terror en la sociedad

La desaparición de estos abogados despertó la preocupación en la comunidad de Mar del Plata, llevando al Colegio de Abogados a solicitar una audiencia con el coronel de la zona, quien se mostró indiferente. Cuando el cuerpo de Centeno fue encontrado, fue presentado como si se hubiera producido un enfrentamiento, lo que causó indignación en sus colegas.

Sobrevivientes y sus relatos

Sobrevivientes como Carlos Bozzi lograron regresar a la vida civil tras haber sido liberados bajo condiciones engañosas. Otros, como Marta, no solo fueron testigos de la violación de sus derechos, sino también de la ejecución de su esposo.

La justicia tardía

Más de dos décadas después, Marta García de Candeloro fue testigo durante el Juicio a las Juntas, donde relató con desgarradora precisión los horrores sufridos en La Cueva. La justicia finalmente llegó cuando en 2010 se condenó a Gregorio Rafael Molina, responsable de los crímenes en el centro de detención, a prisión perpetua. La Cámara Federal de Casación confirmó la sentencia en 2012, enviando un mensaje sobre la impunidad de la dictadura.

Conmemoración del sufrimiento

El 6 de julio se recuerda en Argentina como el Día Nacional del Abogado Víctima del Terrorismo de Estado, conmemorando los inicios de las atrocidades de la dictadura, fenómeno que cobró el oscuro nombre de la «Noche de las Corbatas». Hasta hoy, el paradero de seis de los abogados desaparecidos sigue siendo un misterio.

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