El Tesoro enfrenta un desafío clave con la licitación de deuda
Presiones en el mercado cambiario
En el contexto de una creciente presión cambiaria, toda la atención del mercado se centra en la compleja licitación de bonos que llevará a cabo el Tesoro en el día de mañana. Un aspecto preocupante es el vencimiento de casi $14 billones, lo que obligará al Gobierno a ofrecer una variedad de opciones para refinanciar la mayor parte o la totalidad de dicha deuda.
Desafíos en el contexto actual
El ambiente para llevar a cabo esta operación presenta ciertos retos, especialmente debido a la intensidad de la presión sobre el tipo de cambio que se ha intensificado en los últimos días. Ayer, el dólar mayorista sobrepasó por primera vez la barrera de los $1.500, cerrando el dólar minorista a 1.530 pesos. La demanda por dolarizarse también se evidenció en el contado con liquidación, que ya se posiciona por encima de 1.600 pesos. Este mercado, que no cuenta con la participación activa del Tesoro, proporciona una visión más clara de los flujos de divisas en el mercado de bonos.
Ante esta situación, el Banco Central adquirió únicamente USD 11 millones y el promedio de compras en agosto se sitúa en cerca de USD 30 millones diarios, en comparación con poco más de USD 100 millones del mes anterior. En las entidades bancarias, se ha notado un crecimiento en la compra de dólar por parte del público, que puede hacerlo sin restricciones a través de home banking o dispositivos móviles. Además, agosto es tradicionalmente un mes de baja liquidación de divisas por parte del sector agropecuario, por lo que los ingresos por exportaciones de energía aún no compensan esta menor oferta.
Posibilidades de acción del Gobierno
En este complicado contexto, al Gobierno se le dificulta avanzar con la esperada remonetización de la economía, que es crucial para impulsar la actividad económica. Una opción para mejorar esta situación sería no renovar el total de los vencimientos de deuda en las próximas horas, gran parte de los cuales están denominados en pesos. Adcap Grupo Financiero manifestó en un informe que los próximos vencimientos por 13,9 billones de pesos probablemente requerirán un menú más amplio de opciones y podrían resultar en una refinanciación significativamente menor al 100%. Se resalta que el bono dual que ajusta por la tasa TAMAR o por el dólar linked es el único activo capaz de atraer una demanda relevante más allá de 2027.
Retos y oportunidades
El Tesoro se enfrenta así a dos grandes retos: por un lado, conseguir el mayor roll over de la deuda que vence mañana sin incrementar considerablemente las tasas, y por otro, probar la posibilidad de extender los vencimientos, lo cual se visualiza como el aspecto más complicado. En los meses recientes, el Tesoro logró colocar bonos en pesos con vencimientos previstas para 2029 y 2030 a través de la emisión de bonos duales. Esto permite que el inversor reciba al final el rendimiento más alto entre los intereses y el dólar oficial.
Sin embargo, la creciente incertidumbre electoral llevó a que en la última licitación, que fue de $4,6 billones, se emitiera deuda en pesos de plazo más corto, que vence antes de las elecciones presidenciales. Asimismo, se redujo significativamente la emisión de bonos en dólares, como el Bonar 29. A pesar de la presión cambiaria, el inicio de la semana trajo algunos datos más alentadores para los inversores. El riesgo país se mantuvo cerca de los 500 puntos básicos y los ADR argentinos en Nueva York subieron hasta un 8%, sobre todo en el sector bancario.
También se reportó un incremento inesperado en el índice de confianza en el Gobierno, elaborado por Poliarquía para la Universidad Di Tella. Con un aumento del 6%, se evidencia un repunte significativo después de la caída en julio, dejando a Javier Milei con perspectivas electorales optimistas, lo que debería ayudar a calmar a los inversores, al menos a corto plazo.
