Del glam-punk al ícono argentino: la reinvención de Julio Panno en el escenario
Una huella en la escena teatral
En Buenos Aires, algunos directores aspiran a conmover, mientras que otros, como Julio Panno, logran dejar una profunda huella. Panno no solo se dedica a montar espectáculos, sino que transforma cada proyecto en una invitación a la honestidad y al riesgo. Su trabajo es una experiencia donde la emoción y la búsqueda personal se reflejan en cada detalle. Actualmente, está desafiando al público con la obra Hedwig y la Pulgada Furiosa en un escenario atípico, mientras resuena el eco del gran evento Sandro, el gran show y la docuserie La máquina de mirar, que exploró las complejidades de la memoria y la cultura argentina.
Rompiendo moldes
Panno ha elegido un camino que evita los lugares comunes, centrando su trayectoria en la exploración de géneros y la apertura del teatro a nuevas generaciones. Su sensibilidad prioriza lo genuino sobre lo artificial. Cada puesta en escena, ya sea un musical multitudinario o una pieza íntima, representa para él una oportunidad para explorar lo vulnerable y lo inesperado, confiando siempre en el poder transformador de la experiencia en vivo. En esta fase de su carrera, regresa a lo que realmente le importa: la capacidad de que una historia ajena despierte una emoción profunda en el espectador.
Perspectiva personal
Con respecto al teatro, Panno comenta: «El teatro es la profesión que elegí tanto para expresarme como para ganarme la vida. No sé si tengo una vocación tan fuerte como la magnitud de mi actividad, pero el teatro centra tanto mi existencia laboral como emotiva.» Recuerda su llegada al mundo teatral como algo natural, participando en grupos desde muy pequeño. A pesar de haber sido electricista y haber gestionado su propio negocio, siempre ha mantenido el teatro como parte esencial de su vida. «Siempre llevé el teatro en paralelo, estudiando actuación, cine y fotografía, incluso mientras trabajaba en electricidad. A los 30 años en el mundo del teatro profesional, decidí enfocarme exclusivamente en la dirección y la dramaturgia.»
El vínculo con la actuación
Hablando sobre su conexión con el escenario, Panno admite: «Sí, totalmente. Tengo un hijo de 10 años que estuvo en un teatro desde muy pequeño y, aunque ahora desea ser paleontólogo, también tiene un gran amor por la actuación.» Sobre sus experiencias como director, menciona cómo lo conmueven los actores que entregan una parte de sí mismos en cada actuación. Su trabajo reciente con Hedwig le ha permitido involucrarse profundamente con el personaje y sus emociones. «Las nuevas generaciones buscan experiencias que les impacten físicamente, no solo a través de las palabras.»
Adaptaciones y desafíos
Con respecto a la adaptación de Hedwig, Panno detalla cómo surgió la propuesta a través de Maika Producciones: «Me gusta trabajar con proyectos que desafían la realidad y abordan no solo dramas, sino también el humor. El personaje vive detrás del Muro de Berlín y su historia toca temas universales de angustia y amor.»
Equilibrio entre humor y dolor
La adaptación de obras extranjeras conlleva su propio conjunto de desafíos. Explica que las diferencias entre el inglés y el español requieren mucha atención, y que el enfoque debe equilibrar el humor y el dolor. Sus propuestas buscan alcanzar al público joven, alejándose de las narrativas clásicas. «Elegimos espacios alternativos, como Maquinal, que conecta con la comunidad queer, lo que es relevante para la historia de Hedwig.»
Colaboración y conexión
En la creación de esta obra, Panno ha trabajado nuevamente con Nacho Pérez Cortés, quien ya había colaborado en el proyecto Sandro, el gran show. «Su interpretación combina una sexualidad ambigua y una profunda conexión con la sensibilidad femenina del personaje, clave para Hedwig.»
Integración de experiencias
Para el estreno de Hedwig, Panno planea una integración de experiencias. La sala se abrirá una hora antes, permitiendo que los asistentes experimenten el universo de la obra antes de la función. «Buscamos romper el límite entre los actores y el público, haciendo que la emoción y el juego se mezclen. La insistencia en la cercanía y la intimidad es parte esencial del teatro, algo que no se logra en la pantalla.»
Reflexiones sobre el arte
Panno, que ha trabajado en diferentes formatos, asegura que el teatro tiene una esencia única. «La vibración del cuerpo en el escenario y la intimidad que se crea son inigualables. Cada función tiene vida propia. Siempre me queda la inquietud de explorar nuevas formas y lenguajes teatrales.» Al mirar hacia el futuro, Panno espera que el público se conmueva con Hedwig, más allá de la diversión y el atractivo visual «Lo más importante es que algo se mueva en el corazón de la gente.»
