Avance Crucial en Algodonera Avellaneda: 200 Empleados en Riesgo de Continuidad Laboral
Concurso Preventivo y Apertura de Registro de Oferentes
El proceso de concurso preventivo de Algodonera Avellaneda ha entrado en una fase determinante que afectará su futuro tanto productivo como laboral. El juez Fabián Lorenzini ha firmado el edicto judicial que da paso a la apertura formal del registro de oferentes interesados en la adquisición del paquete accionario de la empresa, ubicada en el Parque Industrial de Reconquista, en Santa Fe. Al mismo tiempo, la sindicatura ha recomendado el monto del depósito de garantía que deberán aportar los grupos interesados para demostrar la solvencia de sus propuestas.
Desafíos Estructurales en el Proceso de Cramdown
No obstante, las perspectivas para el rescate a través del mecanismo de cramdown son complejas, según sostuvo el ministro de Trabajo de Santa Fe, Roald “Coco” Báscolo. El funcionario evaluó el estado del expediente y anticipó que las exigencias son muy altas para que un potencial tercero logre reunir las mayorías acreedoras necesarias según la ley. El principal obstáculo, señaló, es la decisión del juez de no excluir al Banco de la Nación Argentina del concurso.
“Veo muy difícil en este proceso de cramdown que se puedan lograr las mayorías”, declaró Báscolo. Además, explicó que los pasivos exigidos por el banco están relacionados con fondos originalmente otorgados a la casa matriz, Vicentin, y que no fueron dirigidos directamente a la planta textil.
Posibilidad de Declaración de Quiebra Controlada
En el caso de que no se logre un consenso entre los acreedores, el ministerio de Trabajo provincial enuncia como posible escenario inmediato una quiebra administrada que permita mantener la continuidad operativa de la planta. Báscolo citó la experiencia de la láctea SanCor, donde mantener la operatividad fue clave mientras se esperaba un proceso de licitación de sus activos.
Estado Actual y Perspectivas Laborales
En la actualidad, Algodonera Avellaneda cuenta con aproximadamente 200 operarios trabajando bajo la modalidad de fason. Según Báscolo, este número representa un buen indicativo en el marco de un contexto industrial nacional complicado, donde otras plantas han cerrado sus puertas de manera permanente.
Tras haber enfrentado un período de inactividad total, la reactivación mediante el esquema a fason ha permitido mantener un volumen de procesamiento de cerca de 300.000 kilos mensuales de hilado. Aunque este número es inferior al promedio histórico de la planta, que alcanzaba entre 700.000 y 800.000 kilos mensuales en épocas de plena capacidad, evidencia la resiliencia del establecimiento.
Báscolo enfatizó que el sector está atravesando “el peor contexto en décadas” debido a la caída en la demanda y al aumento de los costos operativos. No obstante, reafirmó que la máxima prioridad del gobierno provincial es proteger los empleos y asegurar la operatividad de la planta del norte: “Hay que seguir transitando este proceso con la empresa en marcha. Eso es lo prioritario: que la fábrica, con lo que esté trabajando, mucho o poco, siga funcionando mientras se define la situación judicial.”
