Una historia de venganza que culminó en tragedia
Contexto de un antiguo conflicto familiar
José César Rodríguez comenzó su relación con Érica Flores cuando ella era solo una adolescente de 14 años y él contaba con 31. La pareja pertenecía a familias que habían mantenido una histórica enemistad en Catamarca. Tras la decisión de Érica de poner fin a su noviazgo, José César amenazó con vengarse de su familia.
Un acto devastador
El 26 de septiembre de 2013, un año después de la ruptura, cumplió su amenaza al hacer detonar una bomba en el garage de la casa de su ex suegra, Justina Flores. La investigación reveló que su casa contenía explosivos, un circuito dibujado en un cuaderno y una coartada que, lejos de protegerlo, fue considerada como parte del plan criminal elaborado. En 2017, José César Rodríguez fue sentenciado a prisión perpetua.
Los Nacimientos: un lugar marcado por la disputa
Los Nacimientos, una pequeña localidad del departamento de Belén, había sido escenario de un conflicto entre las familias Rodríguez y Flores, originado por la desaparición de ganado. La enemistad llevó a los Flores a evitar hacer compras en el negocio de los Rodríguez, el cual también ofrecía productos básicos a la comunidad.
Un amor prohibido
La relación entre José César y Érica comenzó en mayo de 2012 a pesar de la oposición de la familia de Érica. Justina Flores la buscó y denunció a José César por abuso sexual, aunque este fue sobreseído posterior a una falta de pruebas. Érica, tras distanciarse de José César, recibió amenazas que anticipaban una tragedia.
El día del atentado
El fatídico 26 de septiembre de 2013, Justina Flores salió temprano hacia Santa María. Al pedir ayuda a un remisero, ocurrió una explosión devastadora que les costó la vida a Justina y al conductor Neri Ángel Santos. Inicialmente se creyó que fue un accidente, pero una investigación reveló que había un artefacto explosivo dejado en el vehículo de la familia Flores.
Los hallazgos que llevaron a la captura de José César
La policía encontró explosivos en la vivienda de Rodríguez y un cuaderno con esquemas de circuitos eléctricos, incrementando las sospechas hacia él. Testigos afirmaron haber visto una caja sobre el vehículo de las Flores días antes del atentado, lo cual permitió a los fiscales presentar evidencia que contradice su coartada.
Condena y consecuencias tragicas
Los jueces dictaron una sentencia de prisión perpetua para José César Rodríguez, además de una compensación a la familia de Justina Flores. Sin embargo, la tragedia dejó cicatrices profundas; Érica, quien fue marcada por esta relación, decidió acabar con su vida años después, mientras José César cumple su condena en la prisión de Miraflores, con posibilidad de libertad condicional en 2048.
Este caso, que comenzó como un romance prohibido, terminó en un acto de violencia que dejó un pueblo conmocionado y familias destrozadas.
