Un niño de 11 años crea pulseras para financiar su viaje de egresados

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Una iniciativa conmovedora de un niño emprendedor

Benja, un niño de 11 años, disfruta de la escuela, del fútbol y de pasar tiempo con amigos, sin embargo, desde hace algunos meses ha sumado a su rutina una nueva actividad: fabricar pulseras, collares y llaveros para vender y así recaudar fondos para su viaje de egresados, programado para el 12 de noviembre.

El inicio de un emprendimiento significativo

La idea surgió tras celebrar su cumpleaños, momento en el que sus amigos le obsequiaron dinero. Con esos fondos, Benja decidió comprar materiales para comenzar a crear sus propios accesorios. Su motivación se intensificó cuando su padre perdió su trabajo, lo que lo llevó a querer ayudar a su familia mientras ahorraba para su viaje.

«Como papá justo se había quedado sin trabajo, hice pulseras, collares y todo eso para pagar mi viaje y también para ayudar a mi papá a que consiga algo», compartió Benja en una entrevista.

De la idea a la acción

Lo que empezó como un pequeño proyecto se transformó rápidamente en un emprendimiento que comenzó a recibir pedidos y luego expandió sus ventas a las plazas de Paraná los fines de semana. Durante una de esas salidas, conoció al fotógrafo Emiliano García, quien decidió compartir su historia en redes sociales. Esto permitió que su mensaje llegara más lejos y comenzaron a surgir nuevas oportunidades de venta; por ejemplo, el kiosquero de su escuela compra pulseras al por mayor para revender.

Un nuevo pasatiempo

Benja no tenía experiencia en la creación de accesorios, pero pronto descubrió una verdadera pasión por esta actividad. «Yo no hacía cosas tipo así. Se me ocurrió en el momento y lo empecé a hacer», dijo. Además de los comandos, también fabrica pulseras para su familia y para él mismo.

Un eslogan significativo

Aún no ha decidido un nombre para su emprendimiento, pero ha adoptado una frase que ha tomado especial significado: «Lo que crees se vuelve magia». Esta frase acompaña sus productos, reflejando el apoyo que ha recibido de su entorno.

Con su meta a la vista, Benja continúa trabajando arduamente para completar el costo de su viaje a Carlos Paz, del cual ya ha logrado financiar el 75%. Cuando imagina el campamento, se ríe al pensar en la posibilidad de jugar al fútbol con sus amigos.

El poder de la comunidad

Sus amigos lo han apoyado en este proceso; algunos compraron sus pulseras mientras otros le enviaron mensajes alentadores. Uno de ellos incluso le pidió que siguiera esforzándose, enfatizando la importancia de la dedicación. Para Benja, todo este respaldo significa «mucho amor».

La viralización que hizo la diferencia

Cuando su historia comenzó a circular por Instagram, jamás imaginó que alcanzaría tal repercusión, recibiendo mensajes de personas de lugares tan lejanos como España y Australia. Este apoyo ha sido crucial para que Benja pueda cubrir parte de sus gastos. «Les agradezco mucho por haberme apoyado, con todas ayudas yo he podido pagar un poco de mi viaje», concluyó emocionado.

El apoyo incondicional de su familia

Su madre, Soledad, se siente orgullosa de su iniciativa y se dedica a promover cada una de sus creaciones. «Cada pulserita que hace está llena de amor», dice llena de emoción. Mientras cuenta los días para su viaje, Benja sigue trabajando con la esperanza de disfrutar de esta fantástica experiencia junto a sus amigos.

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