Alerta en Puerto Madryn por el aumento de ballenas muertas: dos hipótesis y el potencial impacto de El Niño

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Ballenas muertas en las costas de Playa Paraná, en Puerto Madryn Chubut. Foto: Maxi Jonas

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Preocupación en las costas de Península Valdés

La situación se ha tornado alarmante en las costas de Península Valdés y el Golfo Nuevo, donde el hallazgo de ballenas muertas, tanto juveniles como adultas, ha desatado una ola de inquietud. En la actual temporada 2026 de ballenas francas australes en Chubut, se ha reportado un número inusualmente alto de muertes, lo que ha mantenido a investigadores y turistas en estado de alerta. Este año se podría superar el registro histórico de 2012, cuando el Instituto de Conservación de Ballenas (ICB) documentó la muerte de 113 crías.

Varios equipos científicos de investigación están trabajando en el análisis de esta situación. Según los expertos, han emergido dos fenómenos distintos que podrían haber contribuido a esta crisis. Además, se pone la mirada en el fenómeno de El Niño, que podría estar influyendo también en la problemática.

La preocupación se amplía

La inquietud no solo radica en el número creciente de animales fallecidos, sino también en la alteración de las especies afectadas. Mariano Coscarella, investigador del Conicet y parte del Centro para el Estudio de Sistemas Marinos (Cesimar-Cenpat), señaló: “Hemos tenido dos fenómenos distintos en esta temporada, sobre todo en las últimas semanas”.

El censo aéreo efectuado el 6 de septiembre reportó un total de 1,375 ballenas francas australes, incluidos 409 crías. Sin embargo, dado que la temporada se extiende hasta noviembre, los científicos prefieren no confirmar cuántas han muerto hasta ahora, ya que pueden surgir más casos. Las muertes de ballenatos comenzaron en julio, aumentando en agosto y septiembre, y ahora se han comenzado a encontrar muertos ejemplares adultos y juveniles a un ritmo espectacular.

Investigaciones en curso

El Programa de Monitoreo Sanitario de Ballena Franca Austral, que dirige la doctora Marcela Uhart de la Universidad de California, Davis (UC Davis), está coordinando las investigaciones en curso. Los resultados preliminares sugieren que las muertes de los ballenatos están asociadas a una infección por Erysipelothrix rhusiopathiae, una bacteria que puede causar erisipela, resultando en un potencial cuadro de septicemia y fallo multiorgánico.

Aunque se han encontrado señales de esta bacteria en los ballenatos, en los ejemplares más grandes, la ausencia de lesiones compatibles no permite descartar completamente una infección bacteriana, conduciendo a la exploración de otra hipótesis: una posible intoxicación por biotoxinas relacionadas con la marea roja.

La marea roja y sus implicancias

La marea roja se refiere a la proliferación de microalgas, de las cuales algunas son tóxicas para los organismos marinos. Estos episodios pueden surgir en las costas patagónicas y su impacto varía considerablemente. Durante la primavera, las ballenas se alimentan en los golfos antes de migrar a sus zonas habituales de alimentación, lo que podría llevarlas a consumir organismos contaminados.

Los estudios anteriores de 2022 y 2024 han mostrado mortalidades de ballenas asociadas a biotoxinas marinas. En un episodio en 2022, se registraron 30 muertes, y en 2024, un total de 71 muertes, ambas situaciones vinculadas a la presencia de toxinas. Esto hace que la teoría de la marea roja sea considerada seriamente por los investigadores.

Análisis y estudios en progreso

El análisis de muestras recolectadas de los ejemplares fallecidos ofrece pistas sobre las causas de las muertes, a través de evaluaciones microbiológicas y toxicológicas. Exámenes de contenido estomacal y tejido de órganos se están llevando a cabo en diferentes laboratorios, incluidas pruebas para determinar la presencia de biotoxinas.

Los primeros resultados de estos análisis se anticipan en aproximadamente dos semanas. Sin embargo, los científicos buscan no solo identificar lo que ha causado las muertes sino también comprender por qué han impactado a un número tan considerable de ballenas.

Factores ambientales y El Niño

Fratto, otro de los investigadores, plantea que el fenómeno de El Niño podría también jugar un papel, aunque no hay evidencia clara que lo demuestre. Los cambios en las condiciones ambientales, como la temperatura del agua y las precipitaciones, pueden influir en la proliferación de organismos tóxicos.

Consecuencias en la población de ballenas

La ballena franca austral tiene un período de gestación cercano a los 12 meses y típicamente da a luz a una cría cada tres años. El hecho de que las hembras hayan perdido a sus ballenas puede modificar su ciclo reproductivo. Coscarella menciona que algunas hembras han comenzado su migración anticipadamente hacia las zonas de alimentación, alterando su patrón normal, lo que podría tener efectos a largo plazo en la natalidad futuras.

En conclusión, mientras continúa el análisis de estos casos, queda abierta la posibilidad de que estas muertes sean limitadas a eventos aislados.

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