Villarruel intensifica la disputa interna por la Ley Malvinas: «Los verdaderamente patriotas hicimos silencio»
Reacciones al freno de la Ley Malvinas
La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, avivó este viernes la disputa interna dentro de La Libertad Avanza, al expresar su desacuerdo ante la noticia sobre la detención del proyecto de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional. Villarruel se identificó a sí misma como una «verdaderamente malvinera».
Esta controversia surge tras revelaciones sobre la decisión del oficialismo de congelar la llamada «Ley Malvinas» en la Cámara de Diputados, a raíz de presiones provenientes de Estados Unidos y la falta de consenso entre los bloques aliados. En respuesta, Villarruel utilizó sus redes sociales para distanciarse claramente de la estrategia legislativa del gobierno nacional.
La postura de Villarruel
La polémica se intensificó luego de que un medio publicara que el megaproyecto de soberanía, originalmente promovido por el asesor presidencial Santiago Caputo, estaba destinado a ser «cajoneado» sin una fecha prevista para su reactivación. Esto sucedió después de que el subsecretario del Departamento de Estado estadounidense, Christopher Landau, comunicara preocupaciones al gobierno argentino sobre el impacto que tendría la norma, que incluye estrictas sanciones económicas a empresas norteamericanas con subsidiarias en las islas.
Frente a un comentario irónico de un usuario en la red social X, que se preguntaba si el aparente «brote malvinero» del Gobierno era solo una ilusión, Villarruel respondió de manera clara: «Por eso los verdaderamente patriotas y malvineros hicimos silencio. Res non verba (hechos, no palabras)».
Reacción de la Casa Rosada y complicaciones en el avance legislativo
En respuesta a la aparición de informaciones sobre el freno del proyecto en el Congreso, desde la Casa Rosada se pronunció Santiago Caputo, quien negó que existiera una parálisis legislativa, calificando la noticia como «fake news». Para despejar las dudas, el asesor publicó fotografías saludando a funcionarios estadounidenses que se reunieron con el canciller Pablo Quirno y el presidente Javier Milei en los días recientes, dentro de lo que consideran «una oportunidad histórica para estrechar vínculos».
A pesar de esto, el avance del nuevo proyecto enfrenta notables dificultades debido al lobby estadounidense, cuestionamientos en el ámbito diplomático, ausencia de defensa técnica en comisiones y prioridades presupuestarias. La oposición también ha aprovechado esta situación para solicitar explicaciones a la Cancillería.
Creciente tensión entre Villarruel y Milei
El enfrentamiento entre la vicepresidenta Victoria Villarruel y el gobierno de Javier Milei ha ido en aumento durante casi dos años, caracterizándose por intercambios públicos y críticas sobre decisiones gubernamentales. La tensión alcanzó su punto máximo en el último mes, cuando varios funcionarios comenzaron a exigir su renuncia.
Una de las críticas más destacadas que Villarruel dirigió hacia Milei fue sobre su estado, señalando «persecuciones imaginarias», lo que llevó a múltiples pedidos de renuncia por parte del jefe de Gabinete Diego Santilli, la senadora Patricia Bullrich y el canciller Pablo Quirno, quienes acusaron a Villarruel de intentar desestabilizar al Gobierno desde dentro.
Villarruel también ha cuestionado una reciente licitación para la adquisición de una aeronave militar, en el contexto de salarios bajos en las fuerzas armadas. Adicionalmente, criticó públicamente la decisión de Vialidad Nacional de imponer un canon a las peregrinaciones religiosas en diversas provincias.
Desde que su relación con Milei se deterioró tras un Tédeum, donde el presidente la acusó de traidora, Villarruel ha comenzado a actuar con una agenda propia, acercándose a figuras opositoras, como gobernadores y legisladores del peronismo y radicalismo, en encuentros que aseguran visibilidad mediática y promueven su imagen como figura política independiente.
