La lucha de una mujer por justicia tras años de abuso familiar

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Un camino doloroso por justicia

Florencia Montes de Oca ha estado buscando justicia durante 17 años a raíz del abuso infligido por su padre desde que tenía 6 años hasta los 12. Presentó su denuncia en 2009, destacando que los abusos ocurrieron de manera sistemática durante esos años. Su progenitor, Jorge Osmar Montes de Oca, estuvo en condición de prófugo más de una década y, una vez capturado, solo permaneció cuatro días detenido antes de recuperar su libertad debido a que la causa había prescripto.

El contexto de la denuncia

Florencia relató cómo se atrevió a hablar de su experiencia. “Cuando cumplí los 14, le conté a mi mamá, y su reacción fue instantánea: ‘nos vamos’”, comentó. Pese a que su madre la apoyó, el hombre logró escapar antes de que la policía llegara tras ser denunciado.

La familia presentó la denuncia en la DDI de La Plata y se realizaron estudios que constataron los abusos. Un pedido de captura fue ordenado, pero Jorge Montes de Oca evadió la justicia durante 13 años. Florencia y su familia realizaron numerosas movilizaciones para exigir justicia.

El reencuentro y la captura del acusado

Todo cambió cuando una persona que vio una entrevista en televisión se puso en contacto con Florencia, revelando que el acusado había estado viviendo con un nombre falso en San Luis durante una década. Ahora adulta, Florencia contactó a sus abogados, quienes en 2022 tomaron su caso y lograron ubicarlo en dos semanas.

La Policía Federal lo detuvo, pero su libertad fue efímera. **Montes de Oca fue liberado tras un hábeas corpus** que argumentaba que la causa ya había prescripto. Esto generó un debate judicial centrado en cómo el sistema trató la prescripción del caso.

El proceso judicial ante la Suprema Corte

El juzgado de primera instancia determinó la prescripción del caso, una decisión que fue confirmada por la Sala I de la Cámara de Apelación de La Plata. Sin embargo, la defensa de Florencia llevó el caso al Tribunal de Casación Penal, y el 6 de octubre, ese tribunal decidió remitir el caso a la Suprema Corte de la provincia de Buenos Aires, para considerar si se debieron aplicar normas internacionales que protegen a menores víctimas de abuso.

Una lucha llena de retos y resistencia

Los abogados de Florencia argumentan que la prescripción se aplicó sin tener en cuenta «el contexto de violencia» y la relación asimétrica de poder entre padre e hija. Esta situación resalta la falta de acción por parte de los organismos judiciales, que no buscaron activamente a Montes de Oca durante años.

Florencia expresó su desesperación por la falta de justicia y llevó su mensaje: “Las víctimas hablamos cuando podemos y, cuando podemos hablar, no tenemos quien nos resguarde”. Su madre le creyó y la apoyo, pero muchas otras víctimas enfrentan la incredulidad y el riesgo de seguir conviviendo con sus agresores.

Un llamado a la justicia y a la solidaridad

Florencia sigue lidiando con el dolor y el sufrimiento derivados de su experiencia. “Esto es una injusticia y no solo me impacta a mí, sino a toda mi familia”, confesó. A pesar de haber pasado por años de terapia, ella aún siente la carga de su historia y la necesidad de que su caso sea escuchado.

Con lágrimas, Florencia comentó: “Quiero que esto sea un ejemplo para otras mujeres que necesitan denunciar”. Mantiene la esperanza de que su caso sirva para impulsar cambios en el sistema judicial y que la justicia prevalezca finalmente, permitiéndole cerrar un capítulo doloroso en su vida.

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