Acassuso se impone en el primer encuentro por el ascenso ante Deportivo Armenio
Definición del segundo ascenso a la Primera Nacional
El ascenso de Midland a la Primera Nacional deja abierta la lucha por un segundo equipo que suba desde la Primera B Metropolitana. La instancia final del Reducido enfrenta al Deportivo Armenio, dirigido por Luciano Nakis, y al Acassuso, dirigido por Francisco Javier «Pipo» Marín. Existe cierta coincidencia en que los equipos que llegan a esta fase decisiva suelen tener conexiones con la AFA.
Detalles del primer partido
En el primer partido de esta serie, Acassuso se llevó la victoria por 1 a 0 en condición de local, gracias a un gol de Felipe Senn. La revancha se llevará a cabo el próximo domingo a las 17:00 en Ingeniero Maschwitz. Durante el encuentro, el Deportivo Armenio no pudo evitar las expulsiones de Ian Pérez y Franco Almanza en el desenlace, aunque el arbitraje de Daniel Zamora fue considerado correcto y sin controversias significativas.
Vínculos y controversias en el fútbol argentino
La historia muestra que equipos como Barracas Central y Central Córdoba, así como Deportivo Riestra, han tenido trayectorias destacadas en las divisiones del fútbol argentino, a menudo envueltos en situaciones polémicas. Recientemente, clubes como Gimnasia de Mendoza y Deportivo Madryn vivieron experiencias similares, aunque este último no pudo avanzar tras controvertidos arbitrajes.
Figuras clave en la contienda
Por un lado, el Deportivo Armenio cuenta con Luciano Nakis como su presidente. Este dirigente está bajo la mirada de la justicia debido a su vinculación con la financiera Sur Finanzas, que figura como sponsor en su camiseta. Las imágenes de Nakis secando la nuca al presidente de la AFA, Chiqui Tapia, en un partido de la última Copa América continúan circulando en redes. Nakis, hijo del antiguo dirigente Noray Nakis, es prosecretario de la AFA y acompaña a la selección en sus giras.
Por su parte, Acassuso es dirigido por Javier «Pipo» Marín, un personaje icónico del Ascenso argentino. Marín, conocido por su lealtad histórica a Julio Grondona, ha navegado exitosamente por la nueva estructura del fútbol posterior al fallecimiento de Grondona, manteniendo un lugar privilegiado tras el llamado de Tapia. Es presidente de la Comisión de Desarrollo y forma parte del Comité Ejecutivo de la AFA, destacándose especialmente en la designación de árbitros. En 2018, Marín enfrentó controversias al ser imputado en un caso de abuso donde el árbitro Martín Bustos estaba involucrado, aunque él argumentó que su relación con Bustos fue únicamente administrativa.
