Luciano Benavides: el argentino que hizo historia en el Dakar
Un logro memorable para el deporte argentino
Luciano Benavides, piloto salteño de 30 años, ha conquistado uno de los hitos más importantes en la historia del Rally Dakar, al proclamarse campeón en la edición 2026 en la categoría de motos. Esta victoria se ha convertido en un momento que perdurará en la memoria de los amantes del motociclismo.
Un final de película en el desierto
La definición del campeonato fue espectacular: en la última etapa, que constó de apenas 105 kilómetros cronometrados en la localidad de Yanbu, Arabia Saudita, Benavides logró reducir una desventaja de más de tres minutos frente al estadounidense Ricky Brabec (Honda Monster Energy). Finalmente, se llevó el título por solo dos segundos, marcando la diferencia más estrecha en la historia del Dakar.
Un legado familiar
Con este triunfo, Luciano Benavides se convierte en el tercer argentino en ganar en motos en el Dakar, sumándose a los títulos previos de su hermano mayor, Kevin Benavides, quien se consagró campeón en 2021 y 2023.
Un trayecto lleno de desafíos
El camino hacia la cima para Luciano no fue sencillo. Su primera experiencia en el Dakar ocurrió a los 13 años cuando presenció el paso de la caravana en Fiambalá. Nunca imaginó que, una década después, estaría compitiendo en la línea de salida. Su debut en 2018 terminó abruptamente con un abandono tras una caída, pero su determinación nunca flaqueó.
- En 2019, finalizó en novena posición.
- En 2020, logró un destacado sexto lugar.
- En 2021, una caída lo obligó a retirarse, coincidiendo con el triunfo de su hermano.
- En 2023, consolidó su mejor desempeño hasta ese momento, terminando sexto y obteniendo tres victorias de etapa; además, se coronó campeón del mundo en Marruecos al superar a Toby Price por solo cuatro puntos.
- En 2024, sufrió una rotura de motor y una caída que le causó una fractura de cadera, pero esta adversidad no fue suficiente para que se rindiera.
Una frase para inspirar
Antes de iniciar su participación en esta inolvidable edición, Luciano compartió una reflexión que resume su espíritu competitivo: “Corro y entro por la gloria”. En sus propias palabras: “Simplemente quiero hacer lo mejor todos los días. Quiero ser mi mejor versión y ganarme a mí mismo. Si se logra eso, los resultados siempre pueden llegar.” Así, el argentino ha alcanzado una cima comparable a la de su hermano.
