Análisis crítico de un reconocido gestor de inversiones sobre la situación argentina
Visión del mercado sobre el rescate argentino
Los mercados financieros han experimentado una mezcla de reacciones respecto a los planes de la administración Trump para respaldar al Presidente Milei y su agenda libertaria, especialmente ante la amenaza que representan las elecciones legislativas de medio término. A pesar de los anuncios que se esperaban tranquilizadores, el actual gobierno ha subestimado la resiliencia de los ciudadanos argentinos y de aquellos que apostaron por la propuesta libertaria.
Las medidas de choque, que en un tiempo lograron ser efectivas, han perdido su impacto y no están brindando el tiempo necesario para que las autoridades se ajusten a la realidad o cambien su dirección, frente a la posibilidad de un colapso electoral o una crisis económica. Hay una creciente desconfianza respecto a estas medidas.
La opinión de Northern Trust
En estos momentos, es relevante conocer la perspectiva de Northern Trust, una firma financiera con 135 años de experiencia que gestiona más de 1,7 billones de dólares en inversiones alrededor del mundo. Vaibhav Tandon, economista jefe de su división de Gestión de Riesgos Globales, ha compartido sus reflexiones sobre la situación argentina. Tras el anuncio de un swap de divisas por 20.000 millones de dólares y la intervención del Tesoro estadounidense, Tandon hizo un análisis que indica que «el paquete de rescate estadounidense no logrará estabilizar la economía argentina».
Un análisis crítico revela que Argentina ha lidiado durante años con inestabilidad económica, marcada por ciclos de default, hiperinflación y giros abruptos en políticas que han minado la confianza inversora. Tandon expone que las crisis económicas han pasado de ser excepciones a convertirse en una constante en el panorama macroeconómico.
Desafíos en el camino de Milei
El economista destaca que, aunque la reforma fiscal propuesta por Milei ha comenzado a mostrar resultados, con un notable superávit y acciones para frenar la inflación, el país se encuentra nuevamente al borde de una crisis. La incertidumbre política antes de las elecciones intermedias genera desconfianza, especialmente tras los contratiempos internos que ha enfrentado el presidente y las actuaciones del congreso que han desarticulado aspectos esenciales de su plan fiscal.
- La anulación de medidas clave amenaza el déficit fiscal del próximo año y podría afectar el apoyo del Fondo Monetario Internacional (FMI).
- La caída del peso argentino desencadenó movimientos en el mercado que llevaron al BCRA a intervenir sin éxito debido a sus reservas agotadas.
A pesar de que el respaldo de Estados Unidos de 20.000 millones de dólares ha permitido aliviar parcialmente la tensión en los mercados y estabilizar el peso, Tandon advierte que este apoyo no enfrenta los problemas económicos fundamentales, como el alto desempleo y la pobreza que aqueja a un tercio de la población.
La intervención y sus condiciones
Es interesante notar que el respaldo estadounidense no es una inyección directa de capital, sino una garantía de liquidez. Sin embargo, la falta de claridad sobre los términos del acuerdo ha suscitado preocupaciones sobre la transparencia y la legalidad de las condiciones impuestas. Aunque el Fondo de Estabilización Cambiaria (FSE) permite al Tesoro de EE.UU. actuar en situaciones de emergencia, compromisos más amplios requerirán aprobación legislativa, lo que podría verse obstaculizado por la oposición de algunos legisladores.
Esta intervención se ha registrado previamente, como durante la crisis mexicana de 1995, pero las condiciones estructurales de Argentina parecen más complejas dado su historial de incumplimientos y altas deudas con el FMI. Para Tandon, la actuación de EE. UU. podría estar motivada por un interés estratégico frente a la influencia de China en la región, sugiriendo que esta ayuda podría buscar no solo la estabilidad económica, sino también un control de flujos migratorios.
Finalmente, Tandon concluye que «la ayuda de EE.UU. simplemente pospone la próxima crisis y no marca un punto de inflexión. Sin una reforma significativa, es poco probable que esa realidad cambie».
