Brasil ratifica el acuerdo de libre comercio entre Mercosur y Unión Europea

imagen
Compartilo

Brasil se une al Mercosur-UE

El Congreso de Brasil aprobó el pasado miércoles el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), convirtiéndose en el tercer país sudamericano en hacerlo. La ratificación fue consecuencia de la aprobación unánime del Senado brasileño, después de que previamente la cámara baja diera su visto bueno. Este apoyo se suma a las ratificaciones de Argentina y Uruguay, logrando así la economía más grande del Mercosur, liderada por Lula da Silva, uno de los principales promotores del pacto.

Detalles de la ratificación

El tratado de libre comercio, que se proyecta que podría beneficiar a un PIB que se estima en más de u$s2.3 billones para el 2025, fue respaldado por unanimidad en el Senado. Se espera que Paraguay siga este camino de ratificación en un futuro cercano, aunque Bolivia, el miembro más reciente del bloque, no participó en las negociaciones iniciales, aunque se considera que puede unirse en los próximos años.

Apoyo internacional y expectativas

Durante las negociaciones, la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, enfatizó el papel clave de Lula para avanzar en el acuerdo, superando las resistencias que se daban en el bloque europeo. Si se lleva a cabo por completo, el acuerdo comercial integraría economías que en conjunto sumarían un PIB cercano a u$s22 billones. En Brasil, funcionarios del gobierno creen que el acuerdo podría comenzar a implementarse parcialmente en los meses venideros, con el respaldo de diplomáticos locales y del vicepresidente Geraldo Alckmin. Esta interpretación también fue respaldada por Von der Leyen.

Reacciones en Brasil

Tras la ratificación del pacto, el presidente del Senado brasileño, Davi Alcolumbre, comentó que «el Congreso de Brasil ha mostrado una vez más su madurez institucional y una medida como esta demuestra que está del lado de nuestra sociedad».

Desafíos en la ratificación europea

El tratado entre Mercosur y la UE se firmó el 17 de enero, concluyendo un proceso negociador que se extendió por 25 años. Sin embargo, uno de los principales obstáculos ha sido la oposición de los agricultores europeos, quienes han expresado preocupaciones sobre una posible competencia desleal de las exportaciones agroindustriales sudamericanas. Las protestas del sector se han intensificado, resultando en bloqueos de rutas y manifestaciones en Bruselas donde se realizaron actos simbólicos como el lanzamiento de fuegos artificiales en protesta.

Críticas y exigencias adicionales

El presidente francés, Emmanuel Macron, ha sido uno de los vocales más críticos del acuerdo, exigiendo la inclusión de salvaguardias adicionales para mitigar impactos económicos negativos en la UE. Entre las demandas de París se encuentran un control más estricto sobre las distorsiones comerciales, regulaciones más rígidas en los países del Mercosur, incluyendo restricciones en el uso de pesticidas, y un reforzamiento de las inspecciones a las importaciones en los puertos europeos.

Compartilo