Desafíos del Tesoro en febrero ante vencimientos de deuda en pesos por $9,6 billones
Retos del gobierno en la reestructuración de deuda
Durante el mes de febrero, el gobierno nacional se enfrentará al reto de renovar vencimientos de deuda en moneda local por un total de $9,6 billones. Esta situación se presenta en un ambiente marcado por las controversias suscitadas por la decisión de posponer la divulgación del nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC) con canastas actualizadas.
Recursos disponibles para afrontar los vencimientos
De acuerdo a la información proporcionada por Adcap Grupo Financiero, el Tesoro dispone de $4,3 billones en depósitos en el Banco Central para hacer frente a estos compromisos. A pesar de que la liquidez del sistema no ha mostrado indicios claros de estrés en las últimas semanas, la reciente licitación reveló un leve aumento en los niveles de rollover, lo que provocó una elevación en las tasas de caución y de repos hacia el final del mes.
Resultados de las licitaciones anteriores
En la segunda licitación de enero, el Gobierno logró un nivel de renovación del 124%, aunque con tasas de interés que alcanzaron hasta el 40%. Los analistas de Adcap prevén que en este contexto no se espera repetir un rollover notablemente superior al 100%. Se considera que el objetivo plausible del Tesoro es cubrir los vencimientos sin recurrir a los depósitos, limitando los rescates y manteniendo un portafolio diversificado de instrumentos para sostener la participación de los inversores.
Consideraciones sobre la remonetización
Uno de los problemas con el uso de pesos es la falta de remonetización. Este año, el Banco Central inició un programa de compra de reservas internacionales, que logró reducir el riesgo país hasta los 500 puntos básicos. En el primer mes de esta nueva fase del programa de estabilización económica, el BCRA adquirió u$s1.158 millones en el mercado de cambios, según el último Informe Monetario de la institución.
Sin embargo, esta compra de divisas por parte de la autoridad monetaria provocó un efecto de creación primaria de dinero, el cual fue contrarrestado por la contracción asociada a las operaciones del fisco. De este modo, en comparación con los saldos del último mes de 2025, la Base Monetaria se mantuvo casi sin cambios, lo que indica que no hay una mayor demanda de pesos en el mercado. Esta situación representa un reto para el Gobierno, ya que si adquiere dólares y emite pesos sin demanda, se ve obligado a esterilizar ofreciendo productos financieros con tasas en aumento.
Perspectivas para los próximos instrumentos financieros
Este lunes, el Ministerio de Economía dará a conocer la gama de instrumentos disponibles para los inversores en el primer llamado del 11 de febrero. Se anticipa que el Tesoro buscará diversificar su oferta con una variedad de productos, especialmente en el caso de letras y bonos ajustables por inflación, donde el anuncio podría generar un impacto en la demanda. Tanto el Banco Central como diferentes analistas estiman que la desvinculación de la inflación tomará más tiempo de lo esperado, lo que podría hacer que los Lecer y Boncer presenten cierto interés por parte de los inversores.
