Desafíos económicos impulsan la reforma laboral como prioridad para los empresarios
La presión de la apertura económica
El reciente conflicto entre el Gobierno y el conglomerado Techint ha dejado claro un mensaje rotundo: la apertura de la economía es irreversible y no se negociará. A pesar de las evidencias que indican una sobreoferta de acero a nivel global, y las presiones de China para deshacerse de su stock excedente, la posibilidad de iniciar un proceso por dumping es casi inexistente.
Techint sufrió una derrota en su oferta para la fabricación de tubos de acero para un gasoducto crucial para la exportación de Gas Natural Licuado, al ofrecer un precio un 40% más alto. En una segunda evaluación, aunque empató con la propuesta ganadora, YPF y Pampa Energía inicialmente la aceptaron, pero el resto de las empresas del consorcio Southern Energy rechazaron la idea. Las empresas Harbour Energy, Golar y Pan American Energy optaron por mantener la oferta ganadora de la primera ronda.
El futuro de Techint y la competencia internacional
Sin embargo, Techint tendrá otra oportunidad en tres meses, ya que se abrirá otra licitación por un gasoducto cuyo valor podría quintuplicar el de esta oferta. Este nuevo megaproyecto, firmado el año pasado entre YPF y la italiana ENI, cuenta con la participación de ADNOC, la petrolera estatal de Emiratos Árabes Unidos.
La competencia internacional no se limitará a Techint; todas las empresas que fabrican bienes transables están enfrentando un entorno similar. La presencia de autos chinos en el mercado de vehículos nuevos está en aumento, y las compras de indumentaria, calzado y electrónica por plataformas internacionales se han vuelto comunes.
Las consecuencias de la apertura económica
La apertura económica en Argentina se volvió esencial tras décadas de controles estrictos y barreras para importar y acceder a divisas. Durante el gobierno de Alberto Fernández, estas restricciones alcanzaron niveles críticos que fomentaron un ambiente de corrupción. Los importadores informan que debían pagar sobornos en dos ocasiones: primero para obtener las SIRA (permisos para importar) y luego para la autorización de transferir los dólares.
No obstante, la apertura está mostrando efectos negativos. La producción en la industria manufacturera ha caído un 12% en comparación con el año pasado y un 6% por debajo de los niveles de noviembre de 2023, antes de la transición gubernamental. El sector de la construcción también ha visto una disminución significativa en comparación con los niveles anteriores a la llegada de Milei.
Estos sectores son intensivos en mano de obra, lo que ha generado un impacto directo en el empleo. Además, el comercio mayorista y minorista también ha sufrido, con una caída del 6% respecto al año pasado.
La necesidad de adaptación empresarial
Las empresas deben adaptarse a la creciente competencia que ha traído la apertura económica, lo que implica reducir precios para seguir siendo competitivas. Este fenómeno es evidente en sectores como la indumentaria y los electrodomésticos, donde los precios han bajado hasta un 25% en términos de pesos en comparación con el año anterior.
El consumo presenta realidades variadas. La venta de autos, motos y línea blanca creció el año pasado gracias a la reducción de precios y la financiación. Sin embargo, el consumo en supermercados continúa débil y sin perspectivas de recuperación a corto plazo. Esto se debe a la caída de los salarios reales, que, aunque han aumentado en dólares, no han podido mantenerse al ritmo de la inflación, que se espera que se mantenga por encima del 2 por ciento en enero.
Opiniones de expertos
En un blog reciente, Domingo Cavallo expresó que el Gobierno está realizando avances positivos, a pesar de las dificultades para que la recuperación se perciba en la población: “La remonetización de la economía vía compra de reservas es la mejor opción para reactivar la economía”, afirmó.
Cavallo sugiere que el mejor camino para el Gobierno sería acumular reservas y seguir desmantelando el cepo, con seguridades de que no se reimpondrá en ninguna circunstancia, incluso planteando la posibilidad de declarar al dólar como moneda de curso legal.
La reciente apreciación cambiaria y las altas tasas de interés en el comienzo del año representan un desafío adicional para las empresas, que enfrentan márgenes cada vez más reducidos.
Expectativas ante la reforma laboral
En este contexto complejo, los empresarios están poniendo grandes esperanzas en la reforma laboral que se debatirá en el Congreso durante febrero, la cual incluirá también un capítulo relacionado con la fiscalidad.
Desde la UIA, enfatizan la necesidad de “nivelar la cancha” para competir con importaciones de países que cuentan con sistemas impositivos significativamente más bajos y regímenes laborales más flexibles.
Los principales voceros de la reforma laboral son Patricia Bullrich, en su nueva función como senadora, y Manuel Adorni, el jefe de Gabinete. Diego Santilli, el ministro del Interior, se encarga de negociar con los gobernadores para asegurar los votos necesarios en la Cámara Alta.
Sin embargo, incluso si la reforma laboral avanza favorablemente, un tema que inquieta a los empresarios es la proliferación de juicios laborales. A pesar de que la reforma busca establecer un marco más riguroso que regule el papel de abogados laboralistas y jueces, el número de juicios por accidentes laborales ha alcanzado tasas récord, acompañados de fallos millonarios por lesiones menores o incluso inexistentes, así como un aumento de licencias de varios meses por estrés laboral.
