El dilema político de Javier Milei: perspectivas internacionales y repercusiones

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Perspectivas para la economía argentina

Con los resultados de las elecciones en Buenos Aires ya disponibles, los analistas a nivel internacional comienzan a revaluar no solo las proyecciones para la economía argentina sino también los posibles escenarios para la administración de Javier Milei. De acuerdo con la visión de Oxford Economics (OE), una de las consultoras más influyentes entre inversores y bancos globales, el gobierno argentino se enfrenta a un dilema político crucial, que persiste a pesar del resultado de la elección intermedia.

Escenario base y costos políticos

Según Mauricio Monge, economista senior para la región en OE, la administración de Milei tendría que cambiar su enfoque de priorizar el control de la inflación a centrarse en la acumulación de reservas y en solucionar la sobrevaluación del peso, estimada en un 20%. Esto, dice Monge, es clave para fomentar un ingreso constante de dólares. Sin embargo, indica que esta estrategia podría acarrear costos políticos en las elecciones de 2027.

En un escenario alternativo, Milei podría continuar priorizando el control de la inflación mediante una intervención activa en el mercado cambiario, aunque esto dependería de las elevadas tasas de interés reales que restringen la actividad económica. Monge menciona que: “Este escenario asume que Milei conservará el respaldo de los inversores internacionales, una suposición que se torna cada vez más incierta debido a las crecientes críticas a su gestión del tipo de cambio”.

Desafíos políticos y la carrera electoral

El clima político para el partido de Milei, La Libertad Avanza (LLA), se torna incierto con la oposición ganando terreno en Buenos Aires después de los recientes comicios. Aunque LLA mantiene una ventaja frente a los partidos de izquierda, el apoyo al kirchnerismo ha crecido desde abril. Esto se atribuye a la creciente preocupación pública respecto a condiciones socioeconómicas y los renovados escándalos de corrupción.

  • La composición del Congreso probablemente no cambie de forma radical, dado que solo se renovará la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado.
  • Las elecciones intermedias de octubre serán un barómetro crucial para medir el respaldo a la agenda de reformas de Milei de cara a las presidenciales de 2027.

Independientemente del resultado electoral, el gobierno enfrentará un dilema político significativo, donde cada opción conlleva importantes repercusiones tanto políticas como económicas.

Escenarios económicos post-elección

El análisis de OE presenta un tipo de cambio más alto, con una inflación que podría superar las expectativas. La política cambiaria de ‘crawling peg’ aplicada para 2024 ha logrado contener la inflación y fortalecer el apoyo electoral, pero también ha limitado la acumulación de reservas y ha agravado los desequilibrios externos. La estrategia gubernamental depende del apoyo del Fondo Monetario Internacional (FMI) y la deuda, pero las reservas netas continúan siendo negativas.

Monge sostiene que, después de las elecciones de octubre, el enfoque del Gobierno deberá cambiar hacia la reconstrucción de las reservas internacionales. Este cambio será vital para cumplir con los importantes pagos de bonos y deuda multilateral que empiezan en 2026.

Impacto de una depreciación del peso

La única forma sostenible de acumular reservas sería a través de una depreciación significativa del peso, que estimularía las exportaciones y corrige los niveles artificialmente altos de importación, lo que podría llevar a un superávit en cuenta corriente. “Creemos que un superávit de alrededor del 1.5% del PIB sería adecuado para acumular reservas de manera consistente, lo que podría lograrse permitiendo que el peso se deprecie hasta 1.600 pesos por dólar.” Sin embargo, esto podría generar una inflación superior a lo esperado, erosionando el apoyo público.

Persistente presión sobre la gestión económica

Los inversores están cada vez más críticos hacia la gestión de Milei. A pesar de que preservar la estabilidad cambiaria ayudaría a controlar la inflación, esto requiere de altas tasas de interés reales, lo que a su vez ahoga la actividad económica. Según Monge: “Esta estrategia también depende del apoyo constante de inversores internacionales, que se está volviendo cada vez menos probable a medida que aumentan las críticas a la gestión cambiaria de Milei”.

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