El dólar desciende en Argentina a pesar de la inestabilidad global
La caída del dólar en Argentina en 2026
A pesar de la inestabilidad global y del fortalecimiento que ha experimentado el dólar a nivel internacional tras el inicio del conflicto en Medio Oriente, el tipo de cambio en Argentina ha mostrado una tendencia a la baja en 2026. El pasado viernes, el dólar cerró por debajo de los $1400 en el mercado mayorista, mientras que se cotizó a $1410 en el Banco Nación. De este modo, el valor se mantiene por debajo de los $1480 registrados a finales de diciembre.
Proyecciones para el primer semestre
Los analistas sugieren que la aprecación del peso podría continuar durante el primer semestre del año. Según la consultora Outlier, “esperamos que el tipo de cambio se aprecie durante el primer semestre y que luego esta apreciación se modere en el segundo, cuando los precios de los energéticos disminuyan, lo que permitirá espacio adicional en este sentido”.
Adicionalmente, la consultora proyecta un tipo de cambio mayorista promedio de poco más de $1600 para diciembre de 2026, lo que indicaría que se consumirá gran parte de la depreciación real del año anterior, una situación que podría ser crítica de cara a las elecciones de 2027.
Expectativas del sector exportador
El ministro Luis Caputo resaltó que las expectativas para la campaña 2025/26 prevén que el agro contribuirá con más dólares que el año pasado. Entre los factores que pueden sostener la aprecación del tipo de cambio en los próximos meses se destacan las favorables perspectivas para las exportaciones de los sectores agrícola, energético y minero. Un informe del IEB menciona que “el ingreso de dólares por parte del agro, sumado a las condiciones favorables para el sector energético, refuerzan la visión de que el tipo de cambio podría continuar su descenso”.
Desafíos para la apreciación
No obstante, el mismo informe advierte sobre al menos dos factores que podrían contrarrestar esta tendencia. Primero, la demanda de pesos no muestra signos de recuperación, en un contexto de un mercado laboral debilitado y con salarios reales en desaceleración. En segundo lugar, uno de los objetivos del Banco Central es acumular reservas, lo que puede generar presión a la alta sobre el tipo de cambio.
Riesgos de una posible crisis cambiaria
La consultora LCG alertó que el tipo de cambio real ha continuado su ajuste a la baja, superando los niveles de 2017, cuando se vivió una crisis. Según sus analistas, “la explotación de Vaca Muerta está ocultando el atraso cambiario. Aunque hay márgenes afectados, no se observan síntomas evidentes en la balanza de pagos. Esta enfermedad (holandesa) es asintomática al principio, pero puede madurar lentamente, con un desenlace repentino en un contexto diferente a una crisis de balanza de pagos; ya se comienzan a sentir los efectos en las empresas y el empleo”.
El Banco Central ha adquirido más de US$3700 millones este año, lo que podría influir en la cotización del tipo de cambio. Para mantener la estabilidad cambiaria, los analistas indican que el gobierno ha estado interviniendo en el mercado de futuros de dólares, utilizando diversas herramientas disponibles. Un informe de PPI detalló que el último día hábil antes de los feriados, el interés abierto de futuros de dólar aumentó en US$40 millones, siendo este el cuarto incremento consecutivo con un total acumulado de US$225 millones en sólo cuatro días de la semana y US$652 millones durante marzo, marcando el mayor aumento desde el 1 de octubre.
