La nueva táctica de los argentinos para optimizar gastos y buscar precios más bajos
Un cambio en los hábitos de consumo
A medida que la macroecnonomía de Argentina comienza a mostrar signos de ordenamiento, algunos sectores aún presentan retrasos, lo que ha llevado a los ciudadanos a tomar decisiones de consumo más estratégicas. Un reciente informe elaborado por la consultora Moiguer examinó los hábitos de compra durante el primer trimestre de 2026 y concluyó que, en lugar de aceptar la situación actual, los argentinos están ejecutando una nueva táctica, la cual se ha denominado una “triple infidelidad”.
Características de la nueva estrategia
El informe sostiene que «el consumidor no espera» y ha transitado de gastar sin control ante la inflación, a lo que han descrito como una “ingeniería de la liquidez”, lo que significa un cambio significativo en la administración de sus finanzas. Las familias priorizan mantener ciertos placeres y satisfacciones, lo que las lleva a combinar promociones, maneras de pago y diferentes canales de compra.
Este fenómeno ocurre en un entorno complicado: el 61% de los encuestados admitió haber reducido sus gastos en el hogar en el último mes, y más de la mitad considera que sus ingresos no logran mantenerse al ritmo de la inflación. No obstante, las familias intentan no renunciar completamente a sus consumos. El estudio resume esta actitud con la frase: “los gustos se defienden”.
Un consumidor en transformación
Un aspecto destacado en el informe es que en esta etapa, los consumidores están «rompiendo con las lealtades tradicionales». El primero de estos compromisos en desaparecer es el canal de compra: los supermercados ya no son el único lugar de referencia, y los consumidores fragmentan sus compras en distintos espacios. Un hombre comentó: “Hice cuatro compras en un día con distintas apps y llegué a ahorrar casi $30.000”.
- El 83% de los argentinos ha declarado que ya no se adhiere a ninguna marca específica.
- El 86% ha optado por alternativas más económicas en el último año.
Como resultado, el estudio indica que ya no basta con el nombre de la marca para justificar el precio.
La incursión en productos importados
El tercer aspecto relacionado es la inclinación hacia productos nacionales, pero en un contexto donde crece la apertura al comercio internacional, aumenta la disposición a adquirir bienes importados. De hecho, el 43% de los encuestados prefirió priorizar el precio sobre el origen del producto en su decisión de compra.
El informe presenta a un consumidor “muy activo y nada resignado”. Esta realidad convive con una paradoja: aunque se percibe un presente negativo, las expectativas futuras son, en comparación, relativamente optimistas. El 42% de los participantes cree que su consumo mejorará, y el 36% proyecta la compra de bienes durables durante el año 2026.
