Las tasas en pesos siguen inestables y dificultan la reactivación económica en el inicio de 2026
Incertidumbre en el mercado financiero
El comienzo de 2026 ha traído consigo expectativas significativas en el ámbito financiero. Por un lado, los vencimientos de deuda en dólares previstos para este viernes y la estrategia gubernamental para abordarlos generan inquietud. Por otro, se suma la implementación de una nueva etapa del programa cambiario, en la que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha comenzado a adquirir reservas.
La volatilidad de las tasas de interés
En este contexto, la tasa de interés se presenta como una variable delicada que ha mostrado una gran volatilidad desde finales del año pasado. El costo de la caución, que se asemeja a un plazo fijo bursátil a corto plazo, llegó a alcanzar el 71% este martes, aunque finalizó la jornada en 26%. No obstante, esta cifra sigue siendo superior al 20% que ofrece el BCRA por los depósitos en pesos.
El incremento en la caución comenzó a fines de diciembre y, si se mantiene, podría encarecer otros tipos de crédito, repercutiendo negativamente en la actividad productiva. Por ejemplo, el costo promedio de los adelantos en cuenta corriente -un préstamo corto que utilizan comúnmente las empresas- pasó de aproximadamente 25% a 56% entre mediados de diciembre y el viernes 2 de enero. Esta semana, el BCRA adquirió 104 millones de dólares.
Factores que impulsan el aumento de tasas
Los analistas del mercado han identificado múltiples factores que contribuyen al aumento de la tasa en pesos. Francisco Speroni, analista de Renta Fija de Cohen, citó tres principales: la contracción de la oferta monetaria, la actualización del esquema de bandas cambiarias que comenzó a aplicarse en 2026, y el alto nivel de encajes.
Según Speroni, «la modificación del régimen cambiario genera expectativas de un tipo de cambio más elevado, especialmente al considerar las intervenciones oficiales mediante la venta de futuros de dólar y de instrumentos vinculados al dólar. Esto lleva al mercado a exigir mayores rendimientos por estar posicionados en pesos. Al mismo tiempo, los altos encajes limitan la liquidez y presionan al alza las tasas de interés».
Opiniones de economistas sobre el futuro
Fernando Baer, economista jefe de Quantum Finanzas, considera que el BCRA parece estar dispuesto a no fijar un límite a las tasas en un contexto de aumento de la demanda de pesos y escasez de masa monetaria. «A medida que la estacionalidad se empieza a disipar, las tasas deberían estabilizarse. También hay que tener en cuenta el proceso de compras graduales de divisas por parte del BCRA, lo que podría moderar la volatilidad observada a fin de mes», comentó.
Juan Manuel Truffa, socio de Outlier, también enfatizó la dinámica actual del mercado: «El Tesoro vende mientras el BCRA compra. La venta de bonos retira pesos, mientras que la compra de bonos o dólares inyecta pesos. Este tira y afloja provoca incertidumbre en el mercado sobre la dirección que tomarán las tasas, que continuarán siendo volátiles«. Finalmente, Speroni concluyó que esta situación, en la que el Tesoro vende dólares y el BCRA adquiere divisas mientras vende títulos dólar linked, no es sostenible a largo plazo, ya que esto ejerce presión adicional sobre la tasa en pesos.
