Pérdidas millonarias por las nuevas restricciones de la UE al biodiésel argentino

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Alerta porRestricciones al Biodiésel Argentino

El Gobierno de Santa Fe ha expresado su preocupación ante la propuesta de la Unión Europea (UE) de limitar la importación de biodiésel argentino, señalando que este se clasificaría bajo el criterio «ILUC» que considera a la soja como un insumo de «alto riesgo» ambientalmente. Según autoridades provinciales, esta decisión no está basada en fundamentos técnicos, sino que representa una barrera comercial que afecta la cadena de valor agroindustrial.

Postura del Gobierno Provincial

A través de publicaciones en la red social X, el ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini, calificó la resolución europea como «un ataque al corazón de la cadena de valor más eficiente del mundo». Además, hizo un llamado a la colaboración entre el sector público y privado para hacer frente a lo que describe como restricciones arbitrarias.

En este contexto, Santa Fe es responsable del 100% de las exportaciones argentinas de biodiésel, un sector clave que genera aproximadamente US$350 millones anuales. Puccini destacó que el efecto de esta medida no solo impactaría a las empresas del sector, sino que también afectaría a miles de familias involucradas en la producción y transformación de soja en energía.

Acciones ante la OMC

El ministro Puccini, enfatizó: «Defendemos el sustento de una provincia que transforma el grano en energía estratégica». Siguiendo indicaciones del gobernador Maximiliano Pullaro, se llevarán a cabo todos los pasos necesarios para proteger el mercado externo. Santa Fe ha formado un «Grupo de Trabajo ad hoc» con el sector privado, con el fin de crear un dossier técnico-jurídico que facilite una presentación formal ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), denunciando lo que consideran una medida proteccionista disfrazada de argumentos ambientales.

Fortalezas del Biodiésel Argentino

Desde la cartera productiva subrayan que el biodiésel argentino cumple con estándares de sostenibilidad reconocidos a nivel internacional. El sistema de siembra directa, común en la región, contribuye a la captura de carbono y al cuidado del suelo. Datos oficiales indican que el biocombustible producido a partir de soja reduce las emisiones en un 70% en comparación con los combustibles fósiles tradicionales y supera a aceites europeos como la colza y el girasol.

Contexto Global y Perspectivas Futuras

Este debate se desarrolla en un escenario donde las exigencias ambientales y los mercados energéticos están en constante evolución. Para Santa Fe, la producción de biodiésel no solo es fuente de divisas, sino también una muestra de agregado de valor en origen: transformar biomasa en energía limpia con alta tecnología. Mientras se esperan decisiones formales desde Bruselas, el gobierno santafesino busca fortalecer el apoyo político y técnico para evitar que estas restricciones prosperen.

Aspectos del Criterio ILUC

El criterio ILUC se basa en la idea de que destinar cultivos agrícolas a la producción de biocombustibles, en lugar de alimentos, podría llevar a la expansión de la frontera agrícola en otras partes del mundo, lo que podría resultar en la deforestación y la liberación de carbono almacenado. Sin embargo, países como Argentina argumentan que su modelo productivo no implica esa deforestación, considerando que estas regulaciones son más bien una barrera comercial encubierta.

Implicaciones del Debate

El ILUC evalúa si los biocombustibles generan más emisiones indirectamente por cambios en el uso del suelo que las que ahorran al reemplazar combustibles fósiles. Este debate es defensivo, técnico y también geopolítico, dado que repercute directamente en mercados de exportación como el biodiésel argentino.

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