Perspectivas sobre el Dólar y su Impacto en la Lucha contra la Inflación
Análisis del Dólar en un Contexto Inflacionario
En un giro notable respecto a situaciones anteriores donde la inflación provocaba un aumento del tipo de cambio, en 2026 se está observando un escenario contrario. En este año, una abundante oferta de divisas permite al Banco Central adquirir monedas extranjeras a un valor en descenso. Este fenómeno sugiere que el mercado de cambios se halla desvinculado de la dynamics general de precios.
La evolución del dólar actúa como un ancla contra las expectativas de devaluación, ayudando al Gobierno a frenar una inflación cercana al 3% mensual, tal como demostraron los informes de diciembre y enero. Además, las cotizaciones están distanciándose de los límites superiores establecidos por las bandas cambiarias, replicando la variación del IPC de meses previos.
Causas de la Caída del Dólar
La gran interrogante es el motivo de la baja del dólar en un contexto de alta inflación. La cifra 2,9% de enero representa el aumento más alto desde marzo del año anterior (3,7%) y se observa una tasa interanual del 32,4%, marcando el tercer mes consecutivo de incremento y ya ocho meses sin “desinflación” desde mayo de 2025.
Un aspecto crucial para esta estabilidad cambiaria radica en la abundante oferta privada. Desde noviembre, tras las elecciones legislativas, se han llevado a cabo emisiones de Obligaciones Negociables y bonos provinciales, que suman aproximadamente USD 8.000 millones inyectados al mercado. A esto se suma un notable avance en el frente comercial, donde enero marcó un récord en las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) con más de 10 millones de toneladas, principalmente en exportaciones de trigo y cebada.
El Rol de las Tasas de Interés
Durante enero y febrero, una oferta estacional diaria entre USD 400 y 500 millones facilitó las compras oficiales, manteniendo la estabilidad de las cotizaciones. Actualmente, el dólar mayorista se sitúa alrededor de $200, alejándose un 14% del límite superior de las bandas de flotación, lo que refleja una marcada pax cambiaria.
Las tasas de interés en pesos también juegan un papel fundamental. Los actores del mercado están conscientes de que la liquidación del agro se intensificará en otoño, lo que podría incrementar la oferta y, a partir de los datos recientes, se prevé que el tipo de cambio caiga aún más si no se realizan compras oficiales.
Mecanismos de Control Inflacionario
En este contexto, se destacan las estrategias de “carry trade”. El Tesoro nacional se ocupa activamente de emitir bonos en pesos de corto plazo para absorber excesos de liquidez que podrían surgir por la compra de divisas por parte del Banco Central.
Un dólar estable, así como tasas de interés reales positivas en pesos, incentivan a los privados a liquidar divisas para aprovechar los rendimientos de la deuda. Esta emisión de bonos por parte del Tesoro genera un efecto contractivo en la cantidad de pesos en circulación, lo que se traduce en una doble acción contra la inflación: reduce la liquidez del mercado y optimiza la depreciación del dólar, colaborando en la disminución de precios de bienes y servicios importados.
Perspectivas Futuras para el Dólar
Las proyecciones sugieren que la debilidad del dólar podría persistir hasta mediados de este año. Se anticipa una oferta abundante en el segundo trimestre, respaldada por un superávit comercial estacional, que el Banco Central puede absorber, como ocurrió en 2024, con el objetivo de alcanzar compras netas de USD 10.000 a 17.000 millones durante el año.
El precio de la soja también ha mostrado un incremento del 10% en 2026, alcanzando USD 417 por tonelada en el Mercado de Chicago, lo cual refuerza la idea de que habrá una sobreoferta de divisas a corto plazo.
En un contexto internacional, el dólar también ha experimentado debilitamiento. Tras una caída del 10% sobre las principales divisas en 2025, en este inicio de 2026 se ha reducido un 1,5% adicional. Por lo tanto, la disminución del valor del dólar local frente a la inflación interna no implica una pérdida en la competitividad exportadora, ya que las divisas de países como Brasil y China también se han apreciado. El Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral, medido por el Banco Central, se mantiene cerca de 92 puntos, indicando que no existe un atraso cambiario.
