Riesgo país: Desafíos para la calificación de Argentina ante calificadoras
Las exigencias de las calificadoras a Argentina
Las agencias de calificación han elevado el listón para el gobierno de Javier Milei. A pesar de haber demostrado un historial sólido en el cumplimiento de sus compromisos, los analistas sostienen que Argentina aún no está en condiciones de experimentar una mejora en su calificación.
Una de las principales preocupaciones es el enfoque del ministro de Economía, Luis Caputo, que busca fuentes de financiamiento alternativas para saldar la deuda. Los analistas creen que las reservas que se están acumulando en este período, impulsadas por el ingreso de divisas tras la cosecha, son insuficientes para garantizar la estabilidad económica.
Planes de financiamiento.
Este jueves, Caputo anunció que ha identificado opciones de financiamiento para cubrir los vencimientos de bonos de este año y el próximo, que ascienden a aproximadamente 9.000 millones de dólares. Sin embargo, en una charla durante el 21° Simposio de Mercado de Capitales organizado por IAEF, Todd Martinez, jefe de Calificaciones Soberanas para la región en Fitch, destacó que la calificación de un país está relacionada no solo con el riesgo de default.
- “Si fuera solo eso, todo el mundo estaría en triple A”, señaló Martínez.
- Según él, es esencial observar “la resiliencia de la capacidad de pago más allá de la línea base”.
- La baja calificación de Argentina se debe a la falta de una base de reservas que respalde su capacidad ante posibles choques económicos.
Desafíos futuros y obstáculos en la calificación
Martinez resaltó que el año anterior la calificación de Argentina mejoró debido a la confianza en que se acumularían reservas suficientes para hacer frente a la deuda. Sin embargo, comentó que para alcanzar una calificación más alta, se espera no solo la acumulación, sino que se logre mantener un colchón de reservas incluso pagando la deuda.
El análisis de Fitch sugiere que, aunque Argentina podría manejar eventos imprevistos como la guerra en Irán, se necesita mayor liquidez para enfrentar un potencial impacto doméstico, especialmente en un año electoral. Esta situación se agrava con el temor de una derrota electoral del oficialismo, lo que alimenta la desconfianza y mantiene el riesgo país por encima de los 600 puntos.
Martinez propone que el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, debería esforzarse en adquirir más de 10.000 millones de dólares en reservas para abordar futuras crisis en 2027 durante el periodo electoral.
Alternativas de financiamiento y su viabilidad
Existen críticas por parte de economistas respecto a las denominadas “fuentes alternativas” de financiamiento que Caputo menciona para enfrentar los compromisos del próximo año. A pesar de buscar 9.000 millones de dólares de estas fuentes, el total de vencimientos alcanza los 35.000 millones de dólares hasta 2027. Los préstamos de organismos internacionales podrían ayudar, aunque con la condición de renegociar con el FMI.
- Las fuentes prioritarias de financiamiento, que a menudo tienen tasas más bajas, implican préstamos bilaterales que tienen carácter de «créditos privilegiados».
- Esto significaría que, ante cualquier situación, estos acreedores tendrían prioridad sobre otros.
Según Miguel Kiguel, director de Econviews, si bien Argentina presenta un superávit fiscal y una relación deuda sobre PBI del 40%, la percepción entre los inversores es que las reservas aún son insuficientes. Además, añadió que Argentina enfrenta una situación diferente en comparación con países como Uruguay o Brasil, debido a su alta deuda en dólares.
Por su parte, Daniel Marx, director de Quantum Finanzas, advirtió sobre la dependencia de financiamiento extraordinario, lo que es atípico para Argentina. Recordó que la deuda en bonos es más susceptible a la renegociación en caso de insolvencia, complicando aún más la situación del país.
