Carmen Maura comparte sus reflexiones sobre la vida y el cine
Una leyenda en la terraza
En un apartamento de lujo en el barrio de Palermo, se encuentra Carmen Maura, un ícono del cine hispanoparlante durante los últimos 50 años. Con un toque de humor, pregunta si puede fumar, aunque no espera respuesta. Enciende un cigarrillo y comparte, en tono casi confesional, que «como no me gustan, los apago pronto… Pero vamos, cada vez estoy fumando menos».
Nostalgia y libertad
A sus 80 años, Carmen Maura evoca una mezcla de nostalgia por las décadas pasadas y los tiempos de libertad, considerando la efervescencia social que siguió a la muerte de Franco. «Sí, siento nostalgia de los años ochenta, de la libertad que había. Fue un momento de buena voluntad. Todos esperaban la muerte de Franco con la botella de champán lista en la nevera», relata con energía, recordando cómo las calles se llenaron de una libertad exuberante tras su fallecimiento. «Fue una locura, pero una locura muy graciosa».
Un papel desafiante
Actualmente, Maura se encuentra en Buenos Aires para promocionar su nueva película, Viaje loca, dirigida por Mártin Mauregui y coprotagonizada por Daniel Hendler. En esta producción, ella interpreta a una mujer mayor con tendencias muy oscuras. «No había hecho un papel tan malo antes. Esta señora está loca, y ese tipo de locuras nunca las había interpretado», confiesa.
Reflexiones sobre la dirección y la actuación
Al ser cuestionada sobre si su técnica actoral cambió para este personaje, Maura asegura que no fue necesario. «Aprenderme la letra y entender lo que quiere el director siempre ha sido importante para mí. Nunca sería directora, porque es complicado. Respeto mucho a los directores», afirma, recordando lo relajada que es su rol como actriz.
Una trayectoria única
Nacida el 15 de septiembre de 1945, Maura creció en un entorno acomodado en Madrid y ha sido parte esencial del cine español. Su relación con Pedro Almodóvar marcó un hito en su carrera, como ambos comenzaron a colaborar a finales de los años *70*. «Cuando empecé a trabajar con él, no era una estrella; al igual que yo, éramos desconocidos», recuerda. Su trayectoria conjunta es inseparable de la Movida madrileña, un movimiento cultural que transformó la sociedad española en los años *80*.
Escritura y reflexiones personales
A pesar de su rica experiencia, Maura ha sido reacia a escribir sus memorias. «Me lo han pedido muchas veces, pero no. No estoy interesada en vender libros, ni en hacer promociones», dice con una risa. «Además, todos conocen mi historia».
