El Louvre incorpora la vanguardia con «Las 4 estaciones»
Una nueva era en el Louvre
El Museo del Louvre ha alcanzado un nuevo hito en su historia al adquirir por primera vez una obra en formato de videoarte. La pieza, titulada «Les 4 temps» (Las 4 estaciones), es obra del artista argelino Mohamed Bourouissa y se estará exhibiendo en la Salle de la Chapelle, ubicada en el ala Sully, desde el 22 de octubre de 2025 hasta el 19 de enero de 2026. El costo de la entrada general, que incluye el acceso al museo y a esta exposición, es de 22 euros.
Un giro hacia el videoarte
La incorporación de esta obra representa un cambio importante en la evolución de la colección contemporánea del Louvre, reflejando la intención de la institución de abrazar nuevos medios y lenguajes artísticos que resuenen con la modernidad. Según ArtNews, la apertura hacia formatos como el videoarte constituye un paso crucial para diversificar el fondo del museo.
Bourouissa creó «Les 4 temps» luego de un año de trabajo en los Jardines de las Tullerías, el parque público más grande en el corazón de París, que conecta el museo con la Place de la Concorde. Invitado por el Louvre, el artista filmó durante 52 semanas la transformación del jardín, capturando la luz, la fauna, la flora, los visitantes y la labor del personal encargado de su cuidado. Estos videos fueron compartidos semanalmente en el Instagram oficial del museo entre febrero de 2024 y febrero de 2025, logrando millones de visualizaciones y generando un considerable interés en redes sociales.
Una experiencia sensorial
Como afirmó Donatien Grau, responsable de programas contemporáneos del Louvre, «52 y 52 videos: Pudimos seguir la vida del jardín durante todo un año, a través de las cuatro estaciones». A partir de este detallado trabajo, surgió el film «Les 4 temps», una obra compleja que captura la esencia de un año de observación, ofreciendo al espectador una experiencia rica en memoria y significado. Tras su paso por Instagram, los videos se transformaron en una pieza independiente.
La música fue compuesta por Bourouissa utilizando grabaciones de vibraciones de plantas y sonidos ambientales, aportando a la obra una dimensión experimental y sensorial única. El video establece una relación entre la naturaleza, el arte y la vida cotidiana, entrelazando también la biografía del autor, donde se puede observar el centro comercial 4 Temps en La Défense, el barrio de origen de Bourouissa, visible desde las ventanas de la Sala de la Chapelle. Esta conexión une su historia personal al museo, homenajeando los jardines diseñados en el siglo XVI y estableciendo vínculos entre la periferia y el centro cultural, así como entre la cotidianidad de La Défense y la solemnidad artística del Louvre.
Un diálogo con el patrimonio
La obra manifiesta una clara conversación con el patrimonio artístico, estableciendo un paralelismo con “Las Cuatro Estaciones” del pintor Nicolas Poussin, que se exhiben en una sala contigua. De esta manera, Bourouissa establece puentes entre su biografía y la historia del arte, así como entre la banlieue y el museo, fusionando el interior del Louvre con el jardín viviente de las Tullerías.
El formato expositivo de «Les 4 temps» en el Louvre potencia la inmersión del espectador: la ambientación afecta la luz y el color de la sala, y los sonidos grabados invitan a explorar el ciclo de la naturaleza en armonía con el arte. Así, el visitante vive una fusión sensorial entre imagen, sonido y memoria personal, transformando su percepción del tiempo y el espacio dentro del museo.
Donatien Grau destacó que el Louvre eligió a Bourouissa por considerarlo uno de los destacados videoartistas contemporáneos, quien tiene la capacidad de captar la esencia vital del jardín y de crear un diálogo con la historia artística que el museo representa. «Estamos muy orgullosos de que el video ahora forme parte de la colección del Louvre», expresó Grau.
Compromiso con la renovación artística
La adquisición de «Les 4 temps» se realizó en el marco del programa Histoire du Louvre, una iniciativa que busca integrar tanto obras históricas como contemporáneas que reflejen el legado de la institución. De esta manera, el Louvre refuerza su compromiso con la preservación del pasado, al tiempo que se abre a la renovación y a la inclusión de nuevas formas artísticas.
Este reconocimiento y apertura confirman el estatus del Louvre como un referente global en el arte, capaz de fusionar tradición y modernidad, presentando propuestas que impulsan el diálogo entre diferentes épocas, disciplinas y públicos.
