La trágica muerte de Oliver Reed durante el rodaje de Gladiador
Un día fatídico en La Valeta
Oliver Reed, un destacado actor inglés, falleció mientras se encontraba en pleno rodaje de Gladiador. En un día que era de descanso para todo el equipo, decidió disfrutar de su tiempo libre en un pub de La Valeta, Malta. Hasta ese momento, muchos colegas aseguraban que su comportamiento durante la filmación había sido ejemplar. Sin embargo, ese día, Reed se dejó llevar y comenzó a consumir alcohol.
Un desafío inesperado
En el pub, el actor se topó con un grupo de marineros ingleses de la Royal Navy, quienes lo reconocieron y le retaron a un concurso de consumo de bebidas. Lo que empezó como una simple reunión se transformó en una maratón de alcohol que duró horas, donde se cantó, se fumó y se jugaron a los dardos. Durante la jornada, Reed se desbordó con su ingesta: se estima que consumió tres botellas de ron jamaiquino, media de whisky, ocho pintas de cerveza alemana y un par de copas de cognac.
Colapso y legado cinematográfico
Desafortunadamente, su corazón no resistió tanta ingesta y colapsó antes de salir del local. Aún le restaban escenas por grabar, lo que llevó al director Ridley Scott a recurrir a un doble y efectos especiales de la época para completar el papel de Próximo, un personaje que marcaría importante en su carrera.
Una carrera llena de excesos
Reconocido por su potente voz y presencia en escena, Reed disfrutó de una exitosa trayectoria durante varios años. Sin embargo, su estilo de vida errático y sus problemas con el alcohol fueron deteriorando su carrera, generando escándalos y retrasos en sus proyectos. Como menciona un jornalero en su obituario: «Oliver Reed se pasó la mitad de su vida actuando en escenas, y la otra mitad haciéndolas».
Inicios y problemas desde la infancia
Desde joven tuvo diversas dificultades, cambiando de 14 escuelas hasta encontrar su camino en la actuación. Su carrera despegó en el género de terror, pero rápidamente alcanzó el estrellato, participando en películas como Oliver!, Los Tres Mosqueteros y Mujeres Enamoradas. Reed estuvo a punto de convertirse en James Bond, pero su reputación comenzó a pesarle y los papeles que le ofrecían fueron disminuyendo en calidad.
Últimos años de excesos
A medida que su comportamiento en el set se volvía más errático, y su fama como escandaloso crecía, comenzó a faltar en varios rodajes. En la televisión, su presencia seguía generando interés, pero su participación en películas se volvió escasa. Un incidente notorio ocurrió en el rodaje de Cut Throat Island, donde fue despedido tras un comportamiento inapropiado.
El récord en su último día
En su última aventura, Oliver Reed había prometido a Steven Spielberg que se mantendría sobrio durante el rodaje de Gladiador, pero fue en su día de descanso cuando perdió el control en el pub. Este lugar cambió su nombre tras su muerte a Ollie Reed’s Last Pub, donde quedó registrada una cuenta de 435 dólares que nunca llegó a pagar. Así, la leyenda del cine dejó este mundo, tal como había expresado en vida, deseando que su final llegara en un pub irlandés, el 2 de mayo de 1999, a los 61 años, mientras finalizaba su participación en una gran película.
