Recorrido en Rolls Royce con Pancho Dotto por Punta del Este: «A los 70 aún tengo un ojo clínico»
Paseo en Punta del Este
En medio de un clima amenazante, Pancho Dotto invita a un fotógrafo y a un cronista a su hogar. «¿Qué hacemos, vamos? El clima no acompaña. Bueh, dale, vengan a mi casa y yo saco el auto». Con esa premisa, Dotto inicia un recorrido en su Rolls Royce blanco, modelo 1989, por Punta del Este. Este emblemático automóvil, que atrae miradas por su presencia, lo lleva a recorrer el Edificio Yoo, ubicado entre las playas Brava y Mansa, mientras la charla se desliza sin rumbo fijo.
Recuerdos de gloria
A lo largo del trayecto, Pancho comparte sus memorias sobre su relación con Punta del Este, diciendo: «La gente ve este auto y cree que lo pagué un millón de dólares, y a mí me salió cien lucas». Reflexiona sobre sus 25 años trabajando con las mejores modelos de su agencia, recordando: «Lo que vivíamos en esos tiempos era una locura, qué época por Dios». La nostalgia lo invade mientras piensa en su hermano Mario, quien falleció a los 70 años, una edad que ahora lo impulsa a reflexionar sobre la vida y la muerte.
Una mirada al pasado
A medida que avanzan las conversaciones, Pancho reconoce el afecto que la gente le tiene. “La gente me quiere y reconoce todo lo que yo hice para poner a Punta del Este en la cresta de la ola”, dice mientras evoca las épocas de esplendor con modelos como Araceli González, Valeria Mazza y Pampita. A pesar del paso del tiempo y de haber jefaturado una agencia de modelos, Dotto continúa siendo un hombre de presencia fuerte y carismática en el área.
La vida actual de Pancho
Actualmente, aunque enfrentando problemas de salud, como dolores de espalda, Dotto demuestra su carácter incansable. «Ando jodido de la espalda. Tengo algunos dolores óseos producto de una artrosis degenerativa», confiesa. Y añade que visitó el Centro Adventista de Vida Sana para mejorar su condición. A pesar de ello, se siente en casa y disfruta de detenerse en su café favorito, donde es recibido con admiración.
Reflexiones sobre el futuro
A medida que se adentra en nuevas conversaciones sobre su vida personal, Pancho revela su deseo de encontrar compañía. «No estoy solo lo que me queda de vida. Quiero encontrar una mujer con quien compartir». Su vida ha sido un torbellino de trabajo, una vida que ahora rememora con cierta añoranza. Al hablar sobre los egos y las divas de su antiguo mundo, no duda en darse crédito por haber descubierto y potencializado a muchas de ellas: «Si yo no descubría a Pampita, hubiera sido una chica como muchas que hubiese ganado comerciales».
Una carrera icónica
Dotto también menciona su decisión de cerrar la agencia en 2014, explicando que estaba cansado y cansado de la falta de agradecimiento. «Me hacía falta reacomodar la pirámide, ascendía a nuevas modelos, inflándolas hasta llegar allá arriba y el pelotudo que las inflaba era yo». Finaliza su recorrido con un toque de reflexión sobre su trayectoria, considerando que, aunque ha dejado el mundo del modelaje a un lado, su legado sigue presente.
