Actualización de las directrices sobre el colesterol para prevenir enfermedades cardiovasculares
Publicación de nuevas guías
El American College of Cardiology (ACC), la American Heart Association y otras nueve asociaciones médicas en Estados Unidos han lanzado una guía actualizada para el tratamiento de la dislipidemia, que se refiere a niveles anormales de lípidos o lipoproteínas en la sangre, incluyendo el colesterol y los triglicéridos. Se ha determinado que un aumento en los niveles de colesterol conlleva un mayor riesgo de sufrir un infarto de miocardio o un accidente cerebrovascular (ACV).
Objetivo de la guía
La guía tiene como objetivo consolidar recomendaciones basadas en evidencias para el manejo de las dislipidemias en un solo documento, con el fin de minimizar el riesgo de que los individuos desarrollen enfermedad cardiovascular aterosclerótica (ASCVD), que se origina en la acumulación de grasa en las arterias y que es la principal causa de mortalidad a nivel mundial.
Este documento fue publicado conjuntamente en JACC, la revista del ACC, y en Circulation, publicación de la American Heart Association. Las nuevas directrices establecen diferentes categorías de riesgo y asignan valores de colesterol recomendados que deben ser supervisados por un médico.
Intervención temprana
Un aspecto fundamental de esta guía es la intervención temprana mediante cambios saludables en el estilo de vida, que incluyen mantener un peso adecuado, realizar ejercicio de forma regular, evitar el tabaco, descansar adecuadamente y, cuando sea necesario, tomar medicamentos para reducir el colesterol bajo supervisión médica. El Dr. Roger Blumenthal, presidente del comité de redacción de la guía y director del Johns Hopkins Ciccarone Center for the Prevention of Heart Disease, subrayó: “Sabemos que el 80 por ciento o más de las enfermedades cardiovasculares pueden prevenirse y que un alto nivel de colesterol LDL, conocido como colesterol ‘malo’, contribuye significativamente a este riesgo”.
Nuevas herramientas de evaluación
Una de las novedades en estas directrices es la introducción de una calculadora de riesgo cardiovascular más moderna, denominada Predicting Risk of Cardiovascular Disease EVENTs (PREVENT). Esta herramienta ayuda a clasificar el riesgo de ASCVD a 10 años en categorías como bajo (menos del 3%), límite (entre 3 y 4%), intermedio (entre 5 y 9%) y alto (10% o más).
Pruebas adicionales recomendadas
Entre las recomendaciones adicionales, se sugiere la posibilidad de realizar pruebas adicionales para evaluar con mayor precisión el riesgo cardiovascular y determinar si es necesario intensificar la reducción del colesterol LDL. Entre estos exámenes están:
- Uso selectivo de una gammagrafía de calcio en las arterias coronarias sin contraste.
- Medición de lipoproteína(a) para detectar niveles genéticamente determinados de riesgo.
- Apolipoproteína B, que ayuda a evaluar el riesgo residual de ASCVD y guiar el tratamiento.
Blumenthal advierte que tener niveles saludables de colesterol LDL o HDL-C no garantiza una total seguridad. «La evaluación de otros biomarcadores es fundamental para obtener una visión más completa del riesgo cardiovascular de una persona». Por lo tanto, es importante seguir las nuevas recomendaciones para prevenir eventos adversos relacionados con la salud cardiovascular.
