Alerta Sofía: El sistema argentino para la búsqueda de niños desaparecidos

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Función del Alerta Sofía en Argentina

El tiempo es un elemento crucial en las situaciones de desapariciones infantiles. La velocidad en la difusión de información y la coordinación de diferentes actores involucrados pueden marcar la diferencia en la localización de los menores. Para ello, se han elaborado protocolos específicos para garantizar una respuesta rápida y efectiva. En Argentina, el Alerta Sofía es el sistema establecido para la búsqueda urgente de niños y niñas que se encuentren en riesgo.

¿Cómo opera el Alerta Sofía?

El Alerta Sofía es un mecanismo de emergencia que se activa en casos de desapariciones de menores de 18 años cuando se presume que estos están en grave peligro. Su activación se limita a situaciones extremas, donde las autoridades consideran que la vida de la persona desaparecida está en riesgo inminente y que es necesaria la colaboración de la comunidad para su localización.

La implementación del protocolo se realizará solo si se cumplen ciertos criterios:

  • Existencia de una denuncia formal junto a una investigación en curso.
  • El caso debe estar relacionado con un posible secuestro o desaparición en riesgo inminente.
  • Disponibilidad de información precisa y verificable para su difusión.
  • Solicitud de activación por parte de un fiscal o juez, quienes decidirán sobre su necesidad.

Difusión de la información

Una vez activado, el Ministerio de Seguridad de la Nación, junto al Sistema Federal de Búsqueda de Personas Desaparecidas y Extraviadas (SIFEBU), coordina la divulgación de los datos del menor desaparecido a través de varios canales:

  • Dispositivos móviles: envío de mensajes de alerta a teléfonos celulares en áreas geográficas específicas.
  • Medios de comunicación masiva: anuncios a través de radio y televisión.
  • Correo electrónico: envíos masivos a entidades gubernamentales y ONGs especializadas.
  • Redes sociales: en colaboración con Facebook, se exhiben alertas en los muros de los usuarios en la región donde tuvo lugar la desaparición.

Este sistema es utilizado de forma selectiva, dado que su efectividad depende de la excepcionalidad del caso. Las estadísticas revelan que, en promedio, se registran alrededor de 7.000 desapariciones de menores al año en Argentina, de las cuales el 60% se resuelven en las primeras 72 horas. Sin embargo, menos del 1% de estas desapariciones se vinculan con delitos graves, lo que explica que el Alerta Sofía se active entre dos y tres veces al año.

Historia del Alerta Sofía

El Alerta Sofía fue implementado en marzo de 2019 por el Ministerio de Seguridad de la Nación, en ese entonces dirigido por Patricia Bullrich. Su desarrollo fue posible gracias a la colaboración entre el gobierno, Facebook y el Centro Internacional para Niños Desaparecidos y Explotados (ICMEC), siguiendo un modelo ya aplicado en otros países.

Este sistema tiene su precedente en la Alerta Amber, establecida en 1996 en Estados Unidos, tras el secuestro y asesinato de Amber Hagerman, una niña de diez años. Su caso condujo a la creación de un sistema de alerta pública dispuesto a notificar de inmediato a la ciudadanía sobre la desaparición de menores en situaciones de riesgo.

Este mecanismo ha sido adoptado en varios países, como Canadá, Francia, Alemania, México y Ecuador. Argentina se convirtió en el segundo país de Latinoamérica en implementarlo.

Localmente, el nombre Alerta Sofía fue elegido en honor a Sofía Herrera, quien desapareció el 28 de septiembre de 2008 en un camping en Río Grande, Tierra del Fuego. A diferencia de otras estrategias de búsqueda, este protocolo fomenta la participación ciudadana, permitiendo que la comunidad contribuya en la localización del menor mediante la difusión de información.

Activación reciente del protocolo

Esta madrugada, el protocolo fue activado para Esmeralda Pereyra López, una niña de 2 años desaparecida en Córdoba. A raíz de este evento, el Ministerio de Seguridad Nacional ha solicitado la colaboración de la comunidad tras la desaparición de Esmeralda en la localidad de Cosquín. La última vez que se vio a la pequeña fue este miércoles a las 14:30, cuando se encontraba con su hermano en la puerta de su casa, ubicada en Jacinto Piedra al 400. Su madre, Tania, realizó la denuncia a la policía alrededor de las 16:00, después de haber buscado en toda la casa sin éxito. “Pido que me ayuden a encontrarla sana y salva”, clamó entre lágrimas a la prensa.

Se ha informado que Esmeralda mide aproximadamente 60 cm, es de contextura delgada, tiene piel blanca, cabello castaño largo y ondulado que le llega hasta los hombros, así como ojos marrones. La Fiscalía de Instrucción 2do turno de Cosquín, a cargo de la Dr. Silvana Pen, ha solicitado que cualquier información se comunique a la línea 134, 911 o se presente en una sede policial.

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